Buenos días:
En relación con el expediente n.º 15255678, agradezco las gestiones realizadas. No obstante, considero que la solución ofrecida por Druni no resuelve el objeto principal de mi reclamación.
Siguiendo las indicaciones recibidas, acudí al establecimiento Druni del Centro Comercial MN4 de Alfafar con el producto y el ticket de compra. La única solución que se me ofreció fue la devolución del importe del protector solar.
Sin embargo, mi reclamación nunca ha tenido por objeto únicamente la devolución del producto, sino los daños físicos y perjuicios sufridos tras su utilización. Como consecuencia de ello, tuve que recibir asistencia médica, siendo diagnosticada de quemaduras de primer y segundo grado, guardar reposo, evitar completamente la exposición al sol durante varios días y adquirir productos y cremas reparadoras para tratar las lesiones.
Además, el mismo día que acudí al establecimiento para gestionar la incidencia tuve que gastar aproximadamente 60 € en nuevos protectores solares y cremas reparadoras, adquiridos en el propio Druni, para tratar las consecuencias de las quemaduras sufridas. Se trata de un gasto directamente derivado de esta situación y que nadie me ha compensado.
Lo que más me preocupa es que las consecuencias de esta incidencia no terminan con la devolución del importe del protector solar. Como consecuencia de las quemaduras ha aparecido una mancha pigmentaria en mi rostro y el dermatólogo me ha informado de que puede ser permanente. Se trata de una secuela estética que afecta a mi imagen y que, evidentemente, no queda reparada con el reembolso del importe del producto.
Además de limitarse a devolverme el importe del protector, se insistió en que Druni no tenía ninguna responsabilidad y que debía presentar la reclamación directamente a Australian Gold. Sin embargo, dicha afirmación no se corresponde con el régimen de protección de las personas consumidoras, ya que el producto fue adquirido en Druni y es el vendedor quien debe atender y tramitar la reclamación del consumidor respecto del producto vendido, sin perjuicio de las acciones que posteriormente pueda ejercer frente al fabricante. Por ello, considero improcedente que se me derivara exclusivamente a Australian Gold, como si Druni no tuviera ninguna obligación respecto de la gestión de esta incidencia.
Cuando solicité la hoja oficial de reclamaciones, se intentó convencerme de que no la presentara, indicándome que ello supondría culpar a la tienda cuando, según se me manifestó, el establecimiento no tenía ninguna responsabilidad. Además, se me indicó que presentar dicha hoja tendría un coste de 60 €, información que me sorprendió profundamente y que estuvo a punto de disuadirme de ejercer mi derecho como consumidora. A pesar de ello, decidí presentar igualmente la hoja oficial de reclamaciones.
Considero que la devolución del importe del protector solar constituye una actuación que forma parte de la política habitual de devoluciones de Druni y, por tanto, no supone ninguna medida excepcional ni una respuesta adecuada ante una incidencia que ha provocado lesiones físicas, asistencia médica, gastos económicos y una posible secuela permanente. Tampoco se me ha ofrecido ningún tipo de compensación por los daños y perjuicios sufridos ni se me ha informado de que se haya iniciado una investigación sobre el lote afectado.
Por todo ello, solicito que el expediente continúe tramitándose y que se inste a Druni a ofrecer una respuesta sobre el conjunto de mi reclamación, valorando no solo la devolución del producto, sino también una compensación adecuada por los daños y perjuicios sufridos, así como la investigación del lote 50555 y la actuación de los establecimientos implicados.
Confío en que esta situación pueda resolverse de forma satisfactoria. En caso contrario, presentaré la hoja oficial de reclamaciones ante el organismo de consumo competente para su tramitación y continuaré ejerciendo las acciones que me correspondan como consumidora. Asimismo, compartiré mi experiencia de forma objetiva, veraz y basada en los hechos a través de mis redes sociales y otros canales públicos, con el fin de informar a otros consumidores sobre lo sucedido.
Quedo a la espera de sus noticias.
Atentamente,
Andrea Martorell