Por la presente, expongo que a finales de junio realicé un pedido de dos equipos de aire acondicionado tipo split modelo Ferroli Giada a través de la tienda online Gasfriocalor.com.
Una vez recibidos, contraté a un instalador para su montaje. Sin embargo, al proceder a su puesta en marcha, ambos equipos no funcionaron correctamente. El instalador me indicó que, ante la posible existencia de un defecto de fábrica, lo más adecuado era contactar con el Servicio de Asistencia Técnica (SAT) de la marca para determinar el origen del problema.
Siguiendo dichas indicaciones, contacté con el SAT, desde donde se me solicitó el envío de una fotografía de la unidad exterior. No obstante, dicha unidad se encuentra ubicada en el tejado, al que no tengo acceso, ni considero que sea exigible a un cliente particular realizar este tipo de comprobaciones técnicas.
Ante la negativa del SAT a efectuar un diagnóstico en estas condiciones, y dado que los equipos no han podido ser utilizados desde su instalación, solicito la devolución de los mismos, en perfecto estado y dentro de un plazo razonable desde su adquisición.
Asimismo, tras revisar diversas opiniones de otros usuarios sobre la marca Ferroli, considero que no ofrece las garantías de fiabilidad esperadas.
En caso de no obtener una solución satisfactoria, me veré obligado a ejercer las acciones legales oportunas en defensa de mis derechos como consumidor a través de los tribunales ordinarios.