Adquirí unas zapatillas en una página que, en apariencia, funcionaba como cualquier tienda online fiable: con políticas de devolución y reembolso visibles y aparentemente normales.
Al recibirlas comprobé que no me sirven y, al intentar gestionar la devolución, empezaron a dar rodeos para evitarla. Finalmente me facilitan una dirección en China, cuyo envío cuesta más que el propio producto.
No eran baratas, y cuesta mucho ganar el dinero como para que una empresa fantasma te engañe y se quede con él sin ningún tipo de responsabilidad.