Mi opinión sobre Verisure es muy clara: no la recomiendo en absoluto.
Contraté la alarma con una única condición: pagar anualmente. Sin embargo, desde el primer mes me cobraron mensualmente.
Devolvía los recibos, llamaba al servicio de atención al cliente y siempre me respondían lo mismo: “No se preocupe, lo solucionaremos.” Después de cuatro o cinco meses de llamadas y correos, todo seguía igual.
Incluso envié la solicitud firmada con mi DNI, tal y como me indicaron. La ignoraron y continuaron cobrándome mensualmente. Mientras tanto, mi expediente terminó en Lexer, reclamándome 1.141,36 €, una cantidad que nadie supo explicarme.
En la última llamada, la única persona que fue sincera me reconoció que nunca había sido posible cambiar la modalidad de pago de mensual a anual. Es decir, durante meses me hicieron perder el tiempo prometiéndome una solución que no existía.
Lo más triste es que tengo otra alarma de Verisure en una segunda residencia y el sistema funciona muy bien. Era un cliente satisfecho, pero su pésima atención al cliente, la falta de transparencia y las promesas incumplidas me han obligado a marcharme.
No perdieron un cliente por el producto; lo perdieron por cómo tratan a sus clientes.