ASUNTO: Reclamación por cancelación del vuelo Vigo–Madrid del 26 de septiembre de 2026
Somos PAULA y JONATHAN pasajeros de la reserva P4Z5Q, correspondiente al vuelo Iberia Vigo–Madrid previsto para el sábado 26 de septiembre de 2026 a las 06:30 h.
Queremos presentar una reclamación por todo lo ocurrido durante ese vuelo y por las consecuencias que la incidencia tuvo en nuestro viaje.
Lo ocurrido
Después de embarcar en Vigo, empezamos a notar un fuerte olor dentro del avión. El propio comandante comentó que el avión “olía a calcetín mojado”, indicó que podía ser tóxico y nos informó de que teníamos que desembarcar por motivos de seguridad.
Todos los pasajeros tuvimos que salir del avión y se nos explicó que era necesario que un técnico revisara la aeronave. El problema fue que en ese momento no había ningún técnico disponible en el aeropuerto y tuvimos que esperar a que llegara.
A las 10:40 h se nos comunicó finalmente que el avión no podía volar y que el vuelo quedaba cancelado. Retiraron nuestro equipaje y, posteriormente, Iberia nos informó de que realizaríamos un nuevo vuelo a las 13:15 h, utilizando el mismo avión y el mismo comandante.
Aquí es donde nuestra preocupación aumentó especialmente. Cuando volvimos a embarcar, el mismo olor continuaba dentro del avión, prácticamente igual que a primera hora de la mañana, a pesar de que supuestamente se había revisado y reparado la aeronave.
Durante este segundo vuelo/embarque también tuvimos dolor de cabeza y malestar.
Además, cuando ya llevábamos aproximadamente una hora de retraso respecto a la nueva hora prevista de las 13:15 h, el comandante nos informó de que todavía tendríamos que esperar otra hora antes de despegar.
Debido a la incidencia anterior, el aire acondicionado no podía ponerse en funcionamiento hasta que arrancaran los motores. Por ello, permanecimos dentro del avión con bastante calor mientras esperábamos.
Finalmente despegamos aproximadamente a las 14:45 h y llegamos a Madrid a las 15:30 h.
Falta de asistencia
Desde las 06:30 h, hora prevista inicialmente para nuestro vuelo, hasta nuestra llegada a Madrid pasaron aproximadamente nueve horas.
Durante todo ese tiempo, la asistencia que recibimos fue únicamente un refrigerio y un producto de bollería, algo que consideramos claramente insuficiente teniendo en cuenta el tiempo de espera y las circunstancias vividas.
Pérdida de nuestras conexiones
Nuestro viaje continuaba desde Madrid hacia Shanghái y posteriormente Osaka. Teníamos aproximadamente 3 horas y 30 minutos de margen para realizar la conexión en Madrid.
Debido a la cancelación y al retraso del vuelo de Iberia, perdimos los dos vuelos internacionales.
El coste de esos vuelos para los dos pasajeros era de 1.078 €.
Además, para poder continuar nuestro viaje tuvimos que comprar ese mismo día y con muy poca antelación un nuevo vuelo hasta Osaka, por un importe total de 1.688 € para los dos.
Esto supuso un sobrecoste de 610 € respecto al transporte que ya habíamos contratado.
También perdimos una noche de hotel que ya estaba pagada, por importe de 50 €.
Finalmente, como consecuencia de todo lo ocurrido, llegamos a Osaka casi 24 horas más tarde de lo previsto, perdiendo prácticamente un día completo de nuestro viaje.
Gastos y perjuicios ocasionados
Como consecuencia de esta incidencia hemos tenido, entre otros, los siguientes perjuicios:
- 1.078 € de los vuelos internacionales que perdimos.
- 1.688 € del nuevo vuelo que tuvimos que comprar para poder llegar a Osaka.
- 610 € de sobrecoste por tener que adquirir ese nuevo transporte.
- 50 € correspondientes a la noche de hotel perdida.
- La pérdida de prácticamente un día completo de nuestro viaje.
- Dolor de cabeza y malestar durante la incidencia.
- Horas de espera en el aeropuerto y dentro del avión.
- Una asistencia de comida que consideramos insuficiente.
El billete de Iberia Vigo–Madrid–Vigo tuvo un coste total de 163,49 € para los dos pasajeros. El vuelo de regreso del 12 de octubre de 2026 continúa vigente y queremos conservarlo, por lo que solicitamos únicamente, si corresponde, el reembolso de la parte proporcional correspondiente al trayecto Vigo–Madrid que no pudimos realizar.
Lo que solicitamos
Por todo lo ocurrido, solicitamos a Iberia:
1. La compensación económica que corresponda a cada uno de los dos pasajeros de acuerdo con el Reglamento (CE) 261/2004.
2. El reembolso de la parte proporcional correspondiente al trayecto Vigo–Madrid de nuestro billete, manteniendo el vuelo de regreso del 12 de octubre.
3. El abono de los gastos y perjuicios económicos que legalmente correspondan, incluyendo el sobrecoste de 610 € que tuvimos que asumir para poder continuar nuestro viaje y los 50 € de la noche de hotel perdida.
4. Que se revise la asistencia que recibimos durante las aproximadamente nueve horas de incidencia y se nos abone, si corresponde, la cantidad prevista por los gastos de manutención.
5. Que nos expliquen qué ocurrió exactamente con el avión: cuál era el origen del olor, qué avería se detectó, qué reparación se realizó y qué comprobaciones se hicieron antes de volver a utilizar la aeronave, especialmente teniendo en cuenta que el olor continuaba presente después de la supuesta reparación.
6. Si Iberia considera que la incidencia técnica constituye una circunstancia extraordinaria que le exime de pagar la compensación correspondiente, solicitamos que nos indique qué circunstancia concreta fue y que nos facilite la justificación correspondiente.
Consideramos que lo ocurrido fue especialmente grave porque inicialmente se nos indicó que debíamos abandonar el avión por motivos de seguridad ante un olor que el propio comandante señaló que podía ser tóxico y, posteriormente, se nos volvió a embarcar en el mismo avión cuando el olor continuaba presente.
Entendemos que una incidencia técnica puede ocurrir, pero consideramos que la forma en que se gestionó esta situación nos ocasionó unos perjuicios importantes que no deberían recaer sobre nosotros.
Esperamos que Iberia revise nuestro caso de forma individualizada y nos dé una respuesta y una solución adecuada a todos los perjuicios ocasionados.
En caso de no recibir una respuesta satisfactoria, nos reservamos el derecho a acudir a AESA y a las demás vías de reclamación que correspondan.
Adjuntamos los justificantes y documentación de los vuelos, gastos y reservas afectados.
Muchas gracias por su atención.
Atentamente,
Fecha: 26 de septiembre de 2026