Presento esta reclamación ante la OCU por las condiciones y actuaciones de Goldcar relacionadas con el alquiler de un vehículo, y especialmente por la cantidad que la empresa cargó o retuvo en mi cuenta en concepto de garantía, combustible y/o posibles gastos adicionales.
Considero necesario que se revise si la cantidad retenida estaba realmente justificada, ya que su importe prácticamente duplicaba el coste aproximado que habría supuesto llenar el depósito del vehículo. Solicito que Goldcar acredite de forma clara y detallada cuál era exactamente el concepto de dicha cantidad, qué parte correspondía al combustible, qué parte correspondía a posibles gastos o tasas adicionales y cuál era la base contractual concreta que permitía cargar o retener ese importe.
Uno de los aspectos que considero especialmente preocupantes es que Goldcar parece haber actuado preventivamente dando por supuesto que yo podría incumplir mis obligaciones contractuales o intentar defraudar a la empresa. Es decir, se me cargó o retuvo una cantidad considerablemente superior a la que razonablemente podía corresponder al consumo de combustible, antes de que existiera cualquier incumplimiento por mi parte.
Considero esta actuación especialmente injustificada en mi caso, puesto que mi experiencia previa con BravoHire demuestra sobradamente que siempre he cumplido al 100 % los contratos de alquiler de vehículos que he suscrito, tanto respecto de las condiciones económicas como del uso y devolución de los vehículos. Por tanto, no existía ningún antecedente por mi parte que pudiera justificar que se me tratara preventivamente como si fuera a incumplir el contrato.
Solicito a la OCU que valore si esta práctica puede considerarse desproporcionada y si las condiciones contractuales utilizadas por Goldcar permiten realmente realizar un cargo o retención de estas características sin una justificación concreta y suficientemente explicada al consumidor.
Asimismo, considero importante analizar el hecho de que el dinero fue cargado en mi cuenta y permaneció a disposición de Goldcar durante el período correspondiente, privándome a mí de su disponibilidad. En la práctica, esto supone que el consumidor proporciona a la empresa financiación gratuita durante el tiempo que mantiene ese dinero, sin que aparentemente exista un incumplimiento real que justifique dicha disposición de fondos.
Por ello, solicito también que la OCU estudie si procede reclamar a Goldcar los intereses que pudieran corresponder por la cantidad cargada o retenida y por el período durante el cual mi dinero permaneció indisponible, así como cualquier otro perjuicio económico que pudiera haberse producido.
Mi reclamación no se limita, por tanto, a conocer el destino de la cantidad cargada, sino que pretende determinar:
Si la cantidad retenida o cargada estaba contractualmente justificada.
Qué conceptos concretos componían dicha cantidad.
Por qué el importe era prácticamente el doble del coste aproximado del combustible.
Si Goldcar aplicó una retención preventiva desproporcionada.
Si la empresa podía disponer de mi dinero sin que hubiera existido previamente ningún incumplimiento por mi parte.
Si dicha actuación puede considerarse abusiva o contraria a los derechos del consumidor.
Si procede reclamar intereses por el tiempo durante el cual Goldcar dispuso de mi dinero.
Si corresponde alguna compensación adicional por los perjuicios ocasionados.
Solicito finalmente que Goldcar facilite una explicación documental y suficientemente detallada de todos los cargos y retenciones efectuados, indicando expresamente la cláusula contractual que los ampara y aportando, en su caso, cualquier factura, justificante o documento que demuestre que las cantidades cobradas respondían a gastos reales y efectivamente generados.
Considero que el consumidor no debería ser obligado a financiar anticipadamente a la empresa ni ser tratado preventivamente como un potencial incumplidor cuando ha demostrado, tanto en esta operación como en anteriores contratos de alquiler de vehículos, un cumplimiento íntegro de sus obligaciones.