"HECHOS". Contraté el crucero Grand Amazon Expedition con Iberostar por un importe de 4.975 € (4 noches) embarque y desembarque en Manus (Brasil), publicitado expresamente con restricción de acceso a menores de 8 años. Durante el viaje, la compañía incumplió gravemente las condiciones contractuales y de calidad al permitir la estancia de numerosos niños de entre 6 y 12 años, sin supervisión de adultos ni control por parte de la tripulación en zonas comunes y comedores, vulnerando las normas básicas de vestimenta e higiene. Las molestias (ruidos continuos en el camarote día y noche) impidieron el descanso. La falta de control de las instalaciones provocó que, la última noche, mi marido sufriera un fuerte golpe en la pierna causado por unos niños que saltaban de forma temeraria por las escaleras. Como consecuencia directa de este impacto, el 6 de agosto ingresó de urgencia en el hospital de Salvador de Bahía (Brasil) con diagnóstico de celulitis médica, requiriendo tratamiento antibiótico continuo hasta la fecha en Barcelona. La empresa ha desatendido la gravedad del conflicto, el daño físico y el evidente incumplimiento de contrato. He enviado correos des del apartado de quejas y reclamaciones y solo he recibido como contestación que muchas gracias y que lo lamentan.
"PETICIÓN". Solicito la devolución del 100% del importe del viaje (4.975 €) por el total incumplimiento de las condiciones contractuales, los daños morales y el menoscabo del descanso, así como el abono íntegro de los gastos médicos, farmacéuticos y de transporte derivados de la lesión sufrida a bordo por negligencia de la compañía en la vigilancia de la seguridad.