El día 25 de abril de 2026 adquirí un vehículo en Flexicar. Durante la primera semana de uso, el coche presentó una avería relacionada con la batería, quedando inmovilizado e impidiendo el arranque.
Dos semanas después, el mismo problema se ha repetido durante tres días consecutivos. En todas las ocasiones el vehículo no arrancaba y fue necesario utilizar pinzas de arranque para poder ponerlo en marcha. Finalmente, el coche ha dejado de arrancar por completo.
Ante esta situación, tuve que recurrir a un mecánico particular, quien tras revisar el vehículo me indicó que la batería se encuentra defectuosa (adjunto fotografía)
Con anterioridad llevé el vehículo al taller de Flexicar en Barakaldo debido a que las ruedas delanteras y los discos de freno se encontraban en muy mal estado. Dichos elementos fueron reparados. Sin embargo, cuando informé al taller sobre los problemas de batería, el mecánico me indicó que esta se encontraba al 80 % de capacidad y que era imposible que el vehículo me hubiera dejado inmovilizada.
Posteriormente he intentado contactar con Flexicar por correo electrónico sin obtener respuesta. Al ponerme en contacto con ellos por otros medios, se me comunicó que la batería es un elemento de desgaste y que no asumirían ningún tipo de reparación o sustitución.
Considero que esta postura es injustificada, ya que el vehículo lleva únicamente un mes en mi poder y los problemas comenzaron durante la primera semana tras la compra, lo que hace pensar que se trata de un defecto preexistente a la venta y no de un desgaste derivado del uso normal del vehículo.
Por todo ello, solicito que Flexicar se haga cargo de la reparación o sustitución de la batería, así como de cualquier otra actuación necesaria para garantizar el correcto funcionamiento del vehículo, de acuerdo con los derechos que me corresponden como consumidora y con la garantía legal aplicable a la compraventa de vehículos usados.
Quedo a la espera de una solución.