Restaurante responsable del envío: Burger King Antequera.
Cuesta De Talavera S/n Centro Comercial La Veronica, 29200, Antequera España
Reclamación por retraso extremo (1h 43m), engaño continuado, negligencia de la gerencia y entrega de producto en estado incomible.
A la Dirección de Burger King España,
Mediante el presente escrito, interpongo una reclamación formal y exijo una solución inmediata ante el desastroso, negligente e inaceptable servicio prestado en el día de hoy por su establecimiento.
Los hechos parten de un retraso absolutamente desproporcionado: realicé mi pedido a las 15:36 horas y no fue entregado hasta las 17:19 horas. Hablamos de 1 hora y 43 minutos de espera para un servicio de "comida rápida".
La culminación de este despropósito fue el estado de calidad de la comida al abrir el pedido. En concreto, las alitas de pollo llegaron completamente frías y con la carne encogida y retraída prácticamente hasta el hueso. Cualquier profesional de la hostelería sabe perfectamente que este efecto de "momificación" y merma extrema del pollo se produce por una deshidratación severa. Esto es la consecuencia directa e indiscutible de haber mantenido un producto frito abandonado durante más de una hora, ya sea sudando dentro de una bolsa térmica de reparto o secándose bajo las lámparas de calor del local. El resultado fue un producto correoso y reseco. Es la prueba física de que mi comida se preparó al principio de la tarde y se dejó pudrir allí hasta que alguien decidió enviarla casi dos horas después.
Sin embargo, el motivo principal de mi profunda indignación no es solo este fallo logístico y de calidad, sino el engaño sistemático, la burla y el desprecio hacia el cliente por parte del equipo de su restaurante.
Durante la interminable y frustrante espera, me vi en la obligación de contactar telefónicamente en repetidas ocasiones para conocer el estado de mi comida. Lejos de ofrecerme una respuesta honesta, su personal me mintió de forma reiterada y descarada en cada una de las llamadas, asegurándome una y otra vez que el repartidor llegaría "en 5 minutos".
Para agravar aún más la situación y llegar al límite de la tomadura de pelo, en una de mis últimas llamadas, el trabajador que me atendió al teléfono —en un claro intento de evadir el problema y quitarse de encima mi reclamación— me aseguró categóricamente que la encargada del establecimiento se iba a poner en contacto conmigo de manera inminente para darme una explicación y una solución. Todavía sigo esperando esa llamada.
El hecho de que la máxima responsable del turno se esconda, no dé la cara ante un cliente que lleva casi dos horas esperando comida que se está arruinando, y permita que sus empleados mientan repetidamente por teléfono, demuestra una negligencia absoluta, una falta de liderazgo intolerable y un servicio de atención al cliente pésimo
Como consumidor, soy capaz de comprender que un restaurante pueda sufrir un pico imprevisto de trabajo o la falta de un repartidor. Lo que es intolerable es que se secuestre el tiempo del cliente mediante mentiras. Si se me hubiera informado con honestidad de que el pedido tardaría casi dos horas, yo habría cancelado y buscado otra alternativa para comer. En su lugar, decidieron engañarme con falsas promesas, enviarme comida incomible y, finalmente, ignorarme por completo ante mi exigencia de hablar con un responsable.
Por todo lo expuesto, que considero una vulneración de mis derechos a recibir un trato digno, un producto en condiciones salubres y una información veraz, EXIJO:
La devolución íntegra e inmediata del importe total del pedido. Considero que el servicio contratado no se ha prestado ni en tiempo ni en forma, entregando un producto incomible y mermado tras 103 minutos de espera.
Una explicación formal por escrito desde la central de Burger King España, así como una disculpa directa justificando por qué la gerencia de este establecimiento permite que se mienta a los clientes y por qué la encargada se negó a devolverme la llamada prometida.
Que se inicie una investigación interna y se tomen las medidas disciplinarias oportunas con la gerencia de este local para que ningún otro cliente tenga que sufrir este nivel de desamparo, engaño y pésima calidad.
Dejo constancia de que este escrito se tramita también a través de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). De no recibir una respuesta satisfactoria y la confirmación del reembolso en el plazo legal establecido, elevaré esta queja a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) y a los organismos de Consumo pertinentes de la Junta de Andalucía, adjuntando fotografías del estado de las alitas, los registros de llamadas y las horas del ticket de compra como pruebas del flagrante incumplimiento.
Quedo a la espera de sus prontas noticias.
Atentamente.