Por la presente, interpongo una reclamación formal contra Carrefour tras la atención recibida el pasado 6 de junio en el Centro Comercial Carrefour de Alcobendas, donde se me denegó el acceso a un saldo de 236,45 € en una tarjeta de compra (99012314440557094233).
Hechos y origen del saldo:
1. El saldo en cuestión (236,45 €) es el resultado de varias devoluciones de compras previas acumuladas en una tarjeta de compra específica de Carrefour. Este tipo de tarjeta funciona como un depósito donde la empresa reembolsa obligatoriamente el importe de los productos devueltos cuando estos se habían pagado originalmente con el ChequeAhorro.
Por tanto, este dinero constituye un reembolso de mi propio capital y no una mera promoción comercial de la empresa.
2. Al consultar el estado de la tarjeta en el mostrador de Carrefour Alcobendas, el personal afirmó de forma unilateral que la tarjeta se emitió en junio de 2022 y que "supuestamente" tenía una caducidad de 3 años.
Desmiento categóricamente esta condición: en todas mis consultas periódicas previas en sus mostradores, los propios empleados me aseguraron siempre de palabra que el saldo no caducaba, generando una confianza legítima sobre mi dinero.
3. En ese mismo acto, el personal alegó que el saldo aparecía como "consumido" en septiembre de 2025. Esta afirmación es rotundamente falsa, ya que yo jamás utilicé ese dinero.
4. Además, la versión de la empresa incurre en una contradicción informática insostenible: si el saldo realmente hubiera caducado de forma automática a los 3 años basándose en su propia teoría (junio de 2025), el sistema jamás debería haber permitido ningún tipo de uso o movimiento posterior en septiembre de 2025.
Alegaciones:
Estamos ante una retención indebida de un dinero que me corresponde por devoluciones legítimas. Al no haber realizado yo ningún consumo, la desaparición del saldo responde a un fallo grave del sistema de Carrefour o a una apropiación unilateral injustificada. Esto vulnera la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios por falta de transparencia, información engañosa de sus empleados y total indefensión.
Por todo ello, solicito:
1. La restitución inmediata de los 236,45 € mediante la entrega de una nueva tarjeta de compra con dicho saldo cargado, la reactivación de la tarjeta original o el reintegro del importe en metálico/transferencia.
2. La aportación obligatoria por parte de Carrefour de un extracto histórico completo con todos los movimientos de carga (devoluciones) y supuestos consumos de la tarjeta para demostrar fehacientemente qué ha ocurrido con mi dinero.