Compré entradas Golden Circle para el concierto de Bad Bunny en Madrid bajo unas condiciones concretas de acceso y distribución del recinto.
11 meses después de la compra y a menos de un mes del evento, Ticketmaster comunicó cambios en la producción y en la disposición del escenario, creando nuevas zonas “Pit” frente al escenario y limitando el acceso lateral que inicialmente estaba incluido en la experiencia Golden Circle.
Considero que esta modificación altera de manera relevante las condiciones por las que adquirí las entradas, reduciendo el valor y la experiencia originalmente ofertados.
Además, en mi caso las entradas habían sido transferidas mediante la propia aplicación oficial de Ticketmaster, práctica que la plataforma fomenta para facilitar el acceso individual al recinto. Sin embargo, debido a esta transferencia, la comunicación sobre los cambios no me fue enviada directamente a mí como asistente final, sino únicamente al comprador original.
Adicionalmente, las entradas transferidas han quedado excluidas de las opciones ofrecidas por Ticketmaster para solicitar reembolso o acceso a la zona Pit, dejando a determinados consumidores afectados sin alternativas reales pese a haber adquirido entradas válidas y oficiales dentro del propio sistema de Ticketmaster.
Aunque se ofrece la posibilidad de reembolso o de solicitar cambio a Pit sujeto a disponibilidad para algunos compradores (a mi no), considero que esta solución no compensa adecuadamente la modificación realizada después de la compra ni trata de forma equitativa a todos los asistentes afectados.
Solicito que se revise esta situación y que se valoren medidas de compensación o protección para los consumidores afectados.