Estimados/as señores/as:
El día 30 de junio de 2026 adquirí, a través de la página web de Leroy Merlin, un aire acondicionado portátil Equation Cool 9K (Ref. 88758829), que posteriormente recogí en la tienda Leroy Merlin de Oviedo (Asturias).
Tras probar el aparato en mi domicilio para comprobar su funcionamiento, observé que el rendimiento obtenido no se correspondía con el esperado para el uso al que iba destinado. El aparato fue adquirido precisamente para climatizar una estancia de menos de 18 m², superficie que se encontraba dentro del rango de uso anunciado para el producto. A pesar de haber instalado correctamente un kit de aislamiento para la ventana, adquirido específicamente por mí para garantizar una instalación adecuada, la temperatura de la estancia únicamente descendió aproximadamente 2 °C, motivo por el que decidí ejercer mi derecho de desistimiento dentro del plazo legal previsto para las compras realizadas a distancia.
El día 13 de julio de 2026 acudí a la tienda Leroy Merlin de Oviedo para devolver el producto. Desde el primer momento informé a la empleada de que:
• La compra había sido realizada online.
• El embalaje había sido abierto.
• El aparato había sido únicamente probado para comprobar su funcionamiento.
La empleada llamó telefónicamente a su responsable y, antes incluso de que este hubiera visto o inspeccionado el aparato, me comunicó que la devolución no era posible. Ante esa respuesta, indiqué expresamente que no estaba solicitando una devolución conforme a la política comercial de la empresa, sino ejerciendo mi derecho de desistimiento, al tratarse de una compra realizada por internet. Solo entonces el responsable accedió a acercarse para inspeccionar el producto.
Ese mismo día presenté una hoja oficial de reclamaciones y, posteriormente, tramité igualmente la solicitud de desistimiento a través del servicio de atención al cliente de Leroy Merlin.
Finalmente, la empresa rechazó mi solicitud alegando que el aparato presentaba "una cantidad abundante de agua entre el aparato y el plástico protector", además de indicar que el producto había sido utilizado.
No comparto dicha valoración.
El aparato fue únicamente probado para comprobar su funcionamiento y valorar si cumplía con las prestaciones esperadas. Antes de transportarlo a la tienda, mi pareja vació el depósito de agua. No obstante, permaneció una pequeña cantidad de agua residual procedente de la condensación generada durante dicha prueba. Debido al peso y a las dimensiones del aparato, fue necesario transportarlo ligeramente inclinado hasta la tienda, lo que provocó que esa pequeña cantidad de agua residual se derramara durante el transporte. En ningún momento se entregó deliberadamente un aparato mojado ni existió un uso intensivo, un deterioro o una manipulación distinta de la necesaria para comprobar su funcionamiento.
Asimismo, considero relevante señalar que la negativa inicial a aceptar la devolución se produjo antes de que el responsable hubiera inspeccionado físicamente el aparato, circunstancia que resulta difícil de conciliar con la posterior justificación basada en la supuesta existencia de una cantidad abundante de agua en su interior.
Considero, además, que Leroy Merlin ha fundamentado su negativa en su política comercial de devoluciones, cuando mi solicitud se basaba en el ejercicio del derecho de desistimiento reconocido legalmente para las compras realizadas a distancia.
Incluso en el supuesto de que pudiera apreciarse una eventual disminución del valor del producto como consecuencia de una manipulación superior a la estrictamente necesaria —circunstancia que expresamente no comparto—, ello no justificaría automáticamente la denegación del derecho de desistimiento, sino que, en su caso, debería valorarse conforme a la normativa aplicable, sin privar al consumidor del ejercicio de dicho derecho.
Por todo lo expuesto, solicito que se revise la actuación de Leroy Merlin y se inste a la empresa a reconocer la validez del ejercicio de mi derecho de desistimiento, procediendo al reembolso íntegro del importe abonado por el producto.
Se adjuntan como documentación la factura de compra, la hoja oficial de reclamaciones y la respuesta remitida por Leroy Merlin mediante correo electrónico.
Sin otro particular, agradezco de antemano la atención prestada y quedo a su disposición para aportar cualquier documentación o información adicional que resulte necesaria.
Atentamente,
Evelyn Muriel Cabiati Castaño.