Soy titular de una suscripción veterinaria con Canitas desde el 07/04/2026 para mi perro.
Presento esta reclamación por considerar que el servicio prestado ha sido deficiente, contradictorio y carente de la diligencia esperable, lo que provocó una pérdida absoluta de confianza y me obligó a acudir a profesionales externos para obtener un diagnóstico adecuado.
CRONOLOGÍA DE LOS HECHOS
El 8 de abril de 2026 acudí por primera vez a consulta debido a que mi perro presentaba importantes dificultades para caminar. A pesar de aportar imágenes y vídeos donde podía apreciarse claramente la alteración de la marcha, no se realizó ninguna prueba diagnóstica complementaria. Se indicó que el perro no presentaba cojera y se pautó Hyaloral y un antiinflamatorio.
Ante mi insistencia por el estado del animal, se me indicó que podría ser necesario volver otro día para realizar radiografías.
Debido a las dudas que me generó dicha atención, desde el propio centro se me ofreció una segunda valoración con otro veterinario. Posteriormente fui atendida por un segundo profesional.
Durante esta consulta manifesté mi preocupación tanto por la dificultad para caminar como por una importante inflamación abdominal. Se me indicó que dicha inflamación correspondía a grasa derivada del sobrepeso y que mejoraría mediante una pauta de pérdida de peso. No se consideró necesario realizar pruebas complementarias para investigar el origen de dicha inflamación.
Se me recomendó evitar escaleras, utilizar rampas para subir a camas o sofás, mejorar la ergonomía del comedero y aplicar una dieta de pérdida de peso, recomendaciones que seguí rigurosamente.
El 25 de abril volví a consulta porque, tras finalizar el tratamiento antiinflamatorio, el perro había empeorado nuevamente. En esa visita se me pautaron ejercicios físicos específicos y caminatas de aproximadamente 30 minutos a paso ligero tres veces al día. Pregunté expresamente qué debía hacer si el animal no quería realizarlos o mostraba dificultad, indicándome que debía insistir y continuar con la actividad.
Tras intentar aplicar dichas pautas, el estado del perro empeoró claramente.
El 30 de abril contacté telefónicamente con el veterinario para informar del empeoramiento. Durante dicha conversación se me indicó que se había omitido una parte importante del tratamiento y que debía haberse comenzado por un periodo de confinamiento absoluto antes de iniciar cualquier ejercicio. También se me recomendó limitar totalmente la actividad del animal y sacarlo únicamente para realizar sus necesidades básicas.
Considero que esta indicación resultaba contradictoria con las pautas de ejercicio intenso prescritas pocos días antes.
Durante esa misma conversación también se me trasladó la posibilidad de que el cuadro pudiera ser más grave de lo inicialmente previsto, llegando a mencionarse incluso la posible presencia de líquido pulmonar. Sin embargo, pese al empeoramiento respiratorio que había comunicado, no se solicitó una revisión presencial urgente ni se indicaron pruebas diagnósticas complementarias.
Ante la pérdida de confianza generada por las contradicciones observadas y la evolución del caso, acudí a otro centro de Canitas para solicitar una nueva valoración.
Posteriormente decidí trasladar completamente la atención de mi mascota a un veterinario externo.
Fue entonces cuando se realizaron pruebas diagnósticas que no habían sido propuestas previamente, incluyendo analíticas, ecografías y citologías.
El diagnóstico obtenido fue completamente distinto al inicialmente considerado por los veterinarios de Canitas. La supuesta grasa abdominal resultó ser una acumulación masiva de líquido provocada por un tumor pleural.
Mi perro tuvo que ser intervenido para extraer aproximadamente 2,8 litros de líquido.
Lamentablemente, mi mascota falleció posteriormente a consecuencia de esta grave enfermedad.
MOTIVOS DE LA RECLAMACIÓN
Considero que la atención recibida fue insuficiente por los siguientes motivos:
Existieron contradicciones entre las pautas terapéuticas indicadas.
Se reconoció posteriormente la omisión de una parte relevante del tratamiento inicialmente recomendado.
No se realizaron ni propusieron pruebas diagnósticas básicas que finalmente resultaron determinantes para alcanzar el diagnóstico correcto.
La inflamación abdominal fue atribuida al sobrepeso cuando posteriormente se comprobó que estaba causada por una patología grave.
La evolución clínica y el empeoramiento respiratorio no motivaron una revisión urgente ni la realización de pruebas complementarias.
La sucesión de actuaciones descritas provocó una pérdida total de confianza en el servicio.
SOLICITO
La cancelación inmediata y sin penalización de la suscripción contratada con Canitas.
La anulación de cualquier cargo futuro relacionado con dicha suscripción.
Que se valore la actuación descrita y se dé respuesta formal a esta reclamación.