Quiero hacer pública mi experiencia con Banco Santander en relación con tres cargos realizados en mi tarjeta bancaria, por importe de 30 € cada uno, 90 € en total, que no he realizado ni autorizado.
Recibí una notificación de Banco Santander informándome de tres operaciones que aparecían bajo el concepto “Compra Admiralbet.es, Ceuta”.
Lo que considero especialmente importante en este caso es que detecté y comuniqué las operaciones al banco cuando los tres importes todavía estaban retenidos y aún no se habían cargado definitivamente en mi cuenta.
En cuanto recibí la notificación, actué inmediatamente. Bloqueé la tarjeta y me puse en contacto con Banco Santander para comunicar que no reconocía ni había autorizado esas tres operaciones.
Durante la comunicación con el banco, la persona que me atendió pudo comprobar que los tres importes todavía figuraban como retenidos y me indicó que no suponían ningún problema y que serían devueltos. Por tanto, entendí que la incidencia había quedado comunicada y que el banco se encargaría de gestionarla, por lo que los 90 € no llegarían a cargarse definitivamente.
Sin embargo, unos días después comprobé con sorpresa que los tres importes habían sido finalmente cargados en mi cuenta, produciéndose un adeudo total de 90 €.
Es decir, el banco ya había sido informado de que yo no reconocía las operaciones cuando estas todavía estaban retenidas, y además yo había procedido al bloqueo de la tarjeta como medida de seguridad. A pesar de ello, los tres cargos terminaron haciéndose efectivos.
Ante esta situación, presenté una reclamación formal ante Banco Santander.
La respuesta que he recibido indica que el banco ha investigado el caso y considera que las operaciones fueron realizadas “con las credenciales correctas” y que estaban “debidamente autenticadas”. Por este motivo, rechazan hacerse cargo de la devolución de los 90 €.
Sin embargo, yo sigo negando haber realizado o autorizado estas tres operaciones.
Considero que decir simplemente que las operaciones fueron realizadas con las “credenciales correctas” no responde a la cuestión principal: ¿cómo acredita el banco que fui yo quien autorizó esas operaciones?
Me gustaría que Banco Santander explicara de forma clara y concreta:
- Qué sistema de autenticación se utilizó en cada una de las tres operaciones.
- Qué tipo de credenciales o método de autorización se empleó.
- Cómo se acredita que fui yo quien realizó o autorizó las operaciones.
-Si las operaciones requirieron algún tipo de confirmación adicional y cuál fue.
Por qué, habiendo comunicado que no reconocía las operaciones cuando todavía estaban retenidas, estas terminaron siendo cargadas definitivamente.
Qué medidas adoptó el banco desde el momento en que comuniqué la incidencia y bloqueé la tarjeta.
Para mí, este último punto es especialmente importante.
No estoy reclamando porque haya descubierto los cargos después de que se produjeran y posteriormente haya decidido comunicarlos. Los detecté a tiempo, avisé al banco cuando los importes todavía estaban retenidos, indiqué expresamente que no reconocía las operaciones y bloqueé la tarjeta.
Aun así, los tres importes terminaron cargándose en mi cuenta.
Por ello, considero que la respuesta recibida por parte de Banco Santander no aclara suficientemente lo sucedido ni explica por qué, pese a mi comunicación inmediata, no se evitó o gestionó adecuadamente el cargo definitivo de los 90 €.
No pretendo realizar acusaciones que no pueda demostrar, pero sí considero legítimo exigir una explicación clara sobre lo ocurrido y sobre las pruebas en las que el banco basa su decisión de no devolver el dinero.
Solicito a Banco Santander que revise nuevamente el caso, facilite una explicación detallada sobre la supuesta autenticación de las tres operaciones y proceda a la devolución de los 90 € correspondientes a unos cargos que sigo manifestando que no realicé ni autoricé.
Creo que es importante compartir esta experiencia públicamente porque, cuando un cliente detecta una operación que no reconoce, lo lógico es comunicarla inmediatamente para evitar que se produzca un perjuicio mayor. En mi caso, eso fue exactamente lo que hice: avisé mientras los importes todavía estaban retenidos y bloqueé la tarjeta. Pese a ello, finalmente se cargaron los 90 € y posteriormente el banco rechazó la reclamación.