Soy propietario de un Nissan Qashqai e-POWER, matrícula 2541 NHH, adquirido y matriculado en noviembre de 2025.
El pasado 24 de abril de 2026, cuando el vehículo contaba aproximadamente con 4.500 km, sufrí una grave avería mientras circulaba por una autovía de Valencia. Durante la conducción aparecieron en el cuadro de instrumentos los mensajes "Fallo sistema e-POWER", "Pérdida de potencia" y "Detenga el vehículo de inmediato". Acto seguido, el vehículo fue perdiendo potencia progresivamente hasta quedarse prácticamente sin capacidad de tracción en menos de un kilómetro.
La incidencia se produjo mientras realizaba un adelantamiento por el carril izquierdo de la autovía, obligándome a cruzar varios carriles para intentar alcanzar el arcén. La situación comprometió seriamente mi seguridad, la de mi familia y la del resto de usuarios de la vía.
El vehículo fue trasladado mediante asistencia en carretera al concesionario oficial Nissan Almenar de Quart de Poblet, donde se detectó el código de avería P3180 y se realizó una reprogramación de las unidades HPV y HV, intervención que fue presentada como solución de la incidencia.
Tras dicha avería presenté una reclamación escrita solicitando un informe técnico detallado, la identificación de la causa raíz del fallo, la confirmación de que el vehículo era seguro para circular, información sobre posibles incidencias similares y las medidas previstas en caso de repetición. La respuesta recibida fue que no existía ninguna campaña activa relacionada con esta avería y que únicamente podía facilitarse la factura de la reparación, sin ofrecer explicación técnica alguna sobre el origen del problema.
Lamentablemente, el 31 de julio de 2026, cuando el vehículo apenas contaba con 6.000 km y menos de nueve meses de antigüedad, volvió a producirse una nueva avería del sistema e-POWER que dejó nuevamente el vehículo inmovilizado y obligó a su traslado mediante grúa al mismo concesionario oficial.
Según la información facilitada por el propio taller, los técnicos de Nissan tenían previstas dos nuevas reprogramaciones de software, las cuales fueron instaladas y, tras ello, el vehículo fue entregado nuevamente como reparado. En la factura indica "Campaña PG5CA"
Esta circunstancia incrementa considerablemente mi preocupación. Resulta difícil entender que existieran actualizaciones técnicas destinadas a corregir el funcionamiento del sistema sin que yo hubiera sido informado previamente ni citado para su instalación preventiva, permitiendo que el vehículo volviera a quedar inmovilizado. Con las consiguientes molestias para mí y mi familia.
Cuando alguien compra un coche nuevo, que vale cerca de 40.000€, como mínimo pide Seguridad y Fiabilidad, al menos durante los primeros años.
Después de dos averías graves del sistema e-POWER, ambas con inmovilización del vehículo y una de ellas producida durante la circulación por autovía con pérdida de potencia, considero que ya no puede calificarse este problema como una incidencia aislada.
Por ello, solicito formalmente:
1. Un informe técnico completo de ambas averías, indicando la causa raíz que las originó.
2. Relación de los códigos de avería registrados en ambas intervenciones.
3. Identificación de todas las reprogramaciones efectuadas, indicando las versiones de software instaladas y el problema concreto que corrigen.
4. Copia íntegra de todas las órdenes de reparación, informes de diagnosis, códigos DTC registrados antes y después de la reparación, así como del historial de intervenciones realizadas sobre el vehículo desde su entrega.
5. Confirmación expresa y por escrito de que Nissan considera que el vehículo reúne actualmente todas las condiciones de seguridad para su utilización y de que la incidencia ha quedado definitivamente resuelta.
6. Información sobre la existencia de incidencias similares detectadas por Nissan, campañas técnicas, boletines internos o cualquier otra documentación relacionada con este tipo de fallo, aunque no constituyan una campaña pública.
7. Indicación de las medidas que Nissan adoptará si esta avería vuelve a repetirse.
Asimismo, solicito que esta reclamación sea incorporada al expediente del vehículo y que la respuesta se facilite por escrito.
Deseo resolver esta situación de manera amistosa. No obstante, si no recibo una respuesta técnica suficiente y una solución definitiva acorde con la gravedad de los hechos, me veré obligado a trasladar el expediente a las autoridades competentes en materia de consumo y seguridad industrial, así como a ejercer las acciones que me correspondan para la defensa de mis derechos como consumidor.
Quedo a la espera de su respuesta.
Atentamente,