El vehículo fue llevado a Kia Alcalá a mediados de julio de 2026 debido a problemas relacionados con el motor. En ese momento se me indicó que no debía seguir utilizando el vehículo, pero no pudieron darme cita hasta el 3 de agosto.
El vehículo me fue entregado el 7 de agosto. Sin embargo, el 9 de agosto, cuando me dirigía a Miramar, volvieron a encenderse los testigos de avería de motor y gases y el vehículo perdió potencia, por lo que tuve que dejar de utilizarlo.
Ante esta situación, conseguí una cita el 11 de agosto en Kia Gandía. Allí se realizaron nuevas comprobaciones y se me informó de problemas relacionados con los inyectores y los calentadores, entre otras cuestiones.
Considero especialmente preocupante que, después de haber advertido previamente de la avería y de que el propio concesionario me indicara que no utilizara el vehículo, este fuera entregado y, apenas dos días después, volviera a presentar una avería grave, incluyendo pérdida de potencia y encendido de los testigos de motor y gases.
Solicito que Kia se haga responsable de la reparación que corresponda, que se determine de forma clara y por escrito el origen de la avería y que se realicen las actuaciones necesarias para que el vehículo quede correctamente reparado, sin que tenga que asumir costes que correspondan a la garantía o a una reparación que ya debería haberse realizado correctamente.
Asimismo, solicito que se tengan en cuenta todas las actuaciones realizadas anteriormente por los concesionarios Kia y que se me facilite por escrito el diagnóstico completo, las reparaciones efectuadas y las piezas que hayan sido sustituidas.
Adjunto la documentación de la que dispongo, incluyendo justificantes, órdenes de reparación, diagnósticos, facturas y comunicaciones con los concesionarios.
Solicito la intervención de OCU para que Kia dé una solución definitiva al problema y determine las responsabilidades correspondientes.