Se presenta reclamación contra Booking.com en relación con la reserva del alojamiento “Appartement cosy 4 personnes à Toulouse centre-gare” en Toulouse (Francia), reservado a través de Booking.com para tres personas, siendo Pilar la titular de la reserva. La estancia correspondía a las noches del 2 y 3 de septiembre de 2026. El importe total abonado por la reserva fue de 146,71 €. El número de confirmación de reserva es 6293025384.
La presente reclamación se formula debido a las graves deficiencias de higiene y condiciones en las que encontramos el apartamento y, especialmente, por la falta de una solución efectiva por parte de Booking.com pese a haber comunicado los problemas durante la propia estancia y haber solicitado expresamente una reubicación.
Nuestro vuelo aterrizó en Toulouse aproximadamente a las 22:30 horas del 2 de septiembre de 2026 y llegamos al alojamiento entre las 00:00 y la 01:00 horas del 3 de septiembre. Nada más acceder al alojamiento comprobamos que las condiciones reales no se correspondían con unas condiciones normales de limpieza, higiene y preparación para recibir a tres huéspedes.
Entre las incidencias que encontramos y que fueron comunicadas durante la propia madrugada se encontraban, entre otras:
• Suciedad generalizada y restos de suciedad en distintas zonas del apartamento.
• Pelos y restos de anteriores ocupantes.
• Malos olores y un fuerte olor a humedad/añejo que resultaba muy desagradable y nauseoso.
• El WC presentaba restos de suciedad (restos que identificamos como orina y excrementos en el inodoro) y no se encontraba en condiciones adecuadas de higiene.
• Una de las camas se encontraba sin sábanas. Faltaban almohadas adecuadas. Los elementos disponibles para utilizar como cojines presentaban olor a sudor.
• Las toallas presentaban también mal olor.
• Otras deficiencias de limpieza y acondicionamiento que quedaron documentadas mediante fotografías
Desde el primer momento comunicamos los problemas al alojamiento y a Booking.com y aportamos fotografías y vídeos. La situación quedó reflejada en las conversaciones mantenidas con ambas partes.
Durante la madrugada insistimos en que necesitábamos una solución. Explicamos que acabábamos de llegar, que éramos tres mujeres solas en una ciudad que no conocíamos y que necesitábamos una solución para poder alojarnos en otro lugar. La propia anfitriona reconoció que, por la hora, no podía hacer intervenir a nadie esa noche y manifestó que Booking.com ya estaba gestionando la situación.
No se trató de una queja realizada después de finalizar las vacaciones. Las incidencias fueron comunicadas inmediatamente después de nuestra llegada, durante la propia madrugada. Primero intentamos contactar con la anfitriona y, posteriormente, con Booking.com. Nuestra petición no se limitaba a solicitar una limpieza; dadas las condiciones que habíamos encontrado, solicitamos expresamente poder abandonar el alojamiento y ser reubicadas en otro.
Finalmente, aproximadamente a las 02:30 h, seguíamos sin disponer de una alternativa de alojamiento. Se nos indicó, en esencia, que, si decidíamos marcharnos y buscar otro alojamiento por nuestra cuenta, tendríamos que asumir inicialmente ese coste y que el reembolso de la reserva no estaba garantizado, puesto que dependía de la decisión de la anfitriona. Esta situación fue especialmente grave dadas las circunstancias citadas anteriormente, por ese motivo, y no porque considerásemos aceptables las condiciones del apartamento, nos vimos obligadas a intentar dormir allí esa primera noche.
La única solución efectiva que se nos trasladó, y que aceptamos, fue que una persona acudiera al apartamento al día siguiente para realizar una limpieza. La persona encargada de la limpieza acudió, según se nos comunicó, a partir de aproximadamente las 15:30 h. La anfitriona nos pidió que dejáramos las llaves para que pudiera acceder al apartamento.
Nosotras no permanecimos en el apartamento esperando dicha intervención, ya que nuestro viaje era de turismo, con citas agendadas, y, dadas las condiciones encontradas, no queríamos permanecer allí.
Posteriormente, la propia anfitriona nos informó de que la persona encargada de la limpieza había limpiado, comprobado la ropa de cama, las almohadas y toallas. Sin embargo, para nuestra sorpresa, al comprobar de nuevo la estancia observamos que la intervención de limpieza no solucionó todos los problemas que habíamos comunicado. La limpieza parecía haberse limitado a limpiar bien el inodoro y a barrer el apartamento. Continuaban circunstancias que para nosotras eran incompatibles con una estancia normal:
• La cama continuaba sin sábanas (El colchón solo tenía un protector de colchón lleno de pelos, sin sábanas bajeras ni encimeras, lo único que había era una funda de relleno de nórdico).
• Seguían faltando almohadas adecuadas. Los cojines disponibles tenían olor a sudor.
• Las toallas seguían presentando mal olor.
• Persistía el desagradable olor a humedad.
Nuestra percepción de las condiciones de higiene y limpieza del alojamiento no había cambiado sustancialmente.
Ese mismo día volvimos a contactar con Booking.com para solicitar, de nuevo, una reubicación. Por tanto, tuvimos una segunda oportunidad para intentar solucionar la situación mientras la estancia todavía estaba en curso, sin embargo, no se nos proporcionó una alternativa. Se nos indicó que, si buscábamos otro alojamiento por nuestra cuenta, tendríamos que asumir inicialmente el coste y que no se garantizaba el reembolso. Ante esta situación, finalmente nos vimos obligadas a permanecer también la segunda noche en el alojamiento.
Queremos dejar expresamente claro que el hecho de haber pasado las dos noches en el alojamiento no significa que aceptáramos las condiciones ni que estuviéramos conformes con el servicio recibido. Permanecimos allí porque, dadas las circunstancias, no se nos proporcionó una alternativa segura y con garantía de reembolso. Las dos noches estuvieron marcadas por el disgusto, la incomodidad, la incertidumbre y preocupación por la higiene y nuestra salud, y la falta de descanso.
Disponemos de fotografías, vídeos y conversaciones que acreditan que las deficiencias fueron comunicadas durante la propia estancia y desde el momento de nuestra llegada, y que solicitamos reiteradamente una solución. Las fotografías y comunicaciones forman parte de la documentación que adjuntamos a esta reclamación.
Consideramos especialmente relevante la actuación de Booking.com porque la incidencia fue comunicada durante la propia estancia, prácticamente desde el momento de nuestra llegada.
Se solicitó expresamente una solución y una reubicación, pero finalmente:
• No se nos proporcionó un alojamiento alternativo.
• No se nos garantizó que el coste de un alojamiento alternativo fuera asumido o reembolsado.
• Se nos trasladó que el reembolso dependía de la anfitriona.
• Terminamos la estancia sin recibir ninguna compensación ni reembolso.
El resultado final fue que pagamos 146,71 € por una estancia cuyas condiciones de higiene y descanso consideramos manifiestamente inadecuadas, habiendo además comunicado las deficiencias durante la propia estancia y solicitado una solución.
Posteriormente, el alojamiento respondió a nuestra valoración cuestionando nuestra versión de los hechos, y llegaba a sugerir que nuestras reclamaciones podían tener como única finalidad obtener un reembolso. Consideramos especialmente injusta esta afirmación porque existen pruebas de que las incidencias fueron comunicadas durante la propia estancia, antes de nuestra valoración y antes de finalizar el viaje; quejas que quedaron documentadas mediante fotografías, vídeos y conversaciones mantenidas con la anfitriona del alojamiento y con Booking.com.
¡CONTINÚA! (Reclamación adjuntada en PDF)
Se solicita:
1. El reembolso íntegro del importe abonado por la reserva: 146,71 €.
2. Una compensación adicional de 150 € por los perjuicios sufridos.
Total 296,71 €
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