EXPOSICIÓN DE LOS HECHOS
El día 10 de agosto de 2026 realicé a través de la página web de la empresa un pedido de unas gafas con lentes personalizadas.
Prácticamente inmediatamente después de realizar y abonar el pedido, advertí que había seleccionado por error unas lentes degradadas cuando mi intención era adquirirlas de un único color. Al detectar el error contacté con la empresa a la mayor brevedad posible para solicitar una modificación muy concreta del pedido: mantener las gafas adquiridas y sustituir únicamente la opción de lentes degradadas por lentes de un solo color.
Mi intención, por tanto, no era alterar la graduación, cambiar la montura ni realizar una modificación compleja una vez fabricado el producto, sino corregir un error comunicado inmediatamente después de formalizar la compra.
La empresa me ha respondido posteriormente indicando literalmente que mi pedido «ya está siendo gestionado y se encuentra en proceso de elaboración» y que, por este motivo, ya no resulta posible realizar modificaciones en la personalización de las lentes.
No considero satisfactoria ni suficientemente justificada esta respuesta.
Entre la realización del pedido y mi solicitud de modificación transcurrió un periodo de tiempo muy reducido. Por ello, he solicitado a la empresa que acredite si, en el momento exacto en el que comuniqué el error, mis lentes habían comenzado realmente a fabricarse o habían alcanzado algún punto irreversible que imposibilitara materialmente efectuar el cambio solicitado.
Considero que el mero hecho de que un sistema informático cambie automáticamente el estado de un pedido a «en proceso de elaboración» no demuestra por sí solo que las lentes concretas correspondientes a mi pedido hubieran sido efectivamente fabricadas o personalizadas de manera irreversible durante esos pocos minutos.
He solicitado expresamente que me indiquen la hora exacta en la que comenzó la fabricación o personalización efectiva de mis lentes y qué operación concreta se había realizado antes de recibir mi comunicación solicitando el cambio, ya que considero relevante determinar si existía realmente una imposibilidad material para modificar el pedido en ese momento.
Asimismo, considero especialmente perjudicial para el consumidor que una compra realizada a distancia pueda convertirse prácticamente de forma inmediata en inmodificable, sin ofrecer un margen razonable para comunicar y corregir un error advertido justo después de realizar el pedido.
Soy consciente de que la normativa de consumidores contempla determinadas excepciones al derecho de desistimiento en productos confeccionados conforme a las especificaciones del consumidor o claramente personalizados. Sin embargo, considero que esta circunstancia no impide que pueda reclamar formalmente por la gestión realizada, solicitar información y explicaciones sobre la negativa recibida y pedir que se justifique que la personalización ya había comenzado efectivame