Tras 2 semanas de interposición de reclamación a través del canal habilitado por la empresa MangoOutlet, contact@mangooutlet.com, y no habiendo recibido respuesta alguna, me decido a exponer el caso.
Realicé compra online de varias prendas, entre las cuales una no se ajustaba a lo publicado:
Las “Bermudas 100% lino” REF. 17061149 (caballero) están publicadas como confeccionadas en 100% lino, esta definición está tanto en el título de la prenda como en parte de la descripción. No obstante, cuando recibí el artículo, me percaté que el tejido, no es que no fuera 100% lino, es que NO ES LINO!!!!
Mi sorpresa fue superlativa en comprobar que la etiqueta interior de la prenda indicaba que la prenda está confeccionada en 46 % de algodón y 54 % lyocell.
Cuando recurro otra vez al anuncio, que aún tienen publicado en su página de internet (https://www.mangooutlet.com/es/es/p/hombre/bermudas/bermudas-100-lino/17061149/02/00), todavía se mantiene esa definición del 100% lino, pero sorprendentemente cuando accedes expresamente dentro del apartado de “composición” es cuando la palabra lino desaparece.
Reclamé pensando que la situación dada fuera un error en la publicación del artículo pero lamentablemente comporta una publicidad falsa que se mantiene en su portal de venta online, y de la que me siento totalmente perjudicado.
Mangooutlet está publicando un artículo fabricado en 100% lino, tanto en el título como en la descripción en letra pequeña, y se guardan la verdadera composición (menor calidad que el lino) dentro del apartado asignado a “composición”, apartado que debes acceder dentro, de forma expresa, y que probablemente muchos clientes no accederán, ya que dan por hecho que el artículo es 100% lino, por estar indicado de forma fehaciente y reclamo atractivo en varias partes del anuncio.
Reclamo al servicio de atención al cliente para que analicen y valoren la situación dada, ya que lamentablemente este tipo de publicidad es una práctica comercial que incluye información falsa o que, siendo veraz, induce o puede inducir a error a los consumidores. Su objetivo o efecto es alterar el comportamiento económico del cliente, llevándole a tomar una decisión de compra que de otro modo no habría tomado, como sería mi caso.
No he recibido ninguna respuesta, llegando a pensar que aplican el llamado "silencio administrativo".
Es lamentable que Mango recurra a este tipo de mala praxis en la venda de artículos, que tan solo le reporta una desconfianza y degrado en su marca.