Gracias por su respuesta,
Entendemos que la ficha técnica del producto especifica los materiales utilizados e indica que el producto está fabricado con melamina, aglomerado y otros materiales distintos de la madera maciza.
Sin embargo, la cuestión planteada no se refiere a la existencia de dicha información técnica, sino al uso de términos como “roble”, “roble claro” o “roble silvestre natural” en el nombre y la presentación comercial de productos que no contienen madera de roble.
Desde el punto de vista del consumidor, el término “roble” no se interpreta como un color, sino como un tipo de madera bien conocido. Del mismo modo, al igual que términos como “nogal”, “haya”, “cerezo” o “pino” se refieren a materiales específicos, “roble” designa una especie de madera concreta y no meramente un acabado decorativo.
Aunque las especificaciones del producto indiquen posteriormente que está fabricado con melamina u otros materiales, esto no elimina el riesgo potencial de confusión creado por el nombre principal del producto utilizado para atraer la atención de los consumidores. De hecho, la mayoría de los consumidores desconocen qué es realmente la melamina o cuáles son las diferencias entre una superficie de melamina y una de madera natural. Tal y como se recuerda en la Directiva sobre el Empoderamiento de los Consumidores para la Transición ecológica (2024/825, o ECD), no se debe inducir a error a los consumidores sobre las características principales de un producto (incluidas su composición y naturaleza) a través de la presentación general de dicho producto.
Además, esta situación es especialmente relevante en el comercio electrónico, donde los consumidores no pueden inspeccionar físicamente el producto y se basan en gran medida en el nombre del producto, las imágenes y los mensajes de marketing destacados a la hora de tomar decisiones de compra.
Por este motivo, consideramos que el uso de nombres de especies de madera para identificar productos que no contienen dicha madera puede resultar engañoso en cuanto a la verdadera naturaleza y composición del producto, especialmente cuando se utilizan expresiones como «roble silvestre natural», ya que refuerzan la percepción de que el producto está fabricado con madera auténtica.
Estimamos que es esencial que los consumidores puedan tomar decisiones de compra informadas y contribuir así a unas prácticas de consumo más sostenibles, y que los operadores económicos tienen la responsabilidad de proporcionar información clara, pertinente y fiable. Estos principios se recogen no solo en la Directiva sobre el Empoderamiento de los Consumidores (ECD), sino también en la Directiva sobre Prácticas Comerciales Desleales (2005/29/CE) y en la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (1/2007).
Nuestro objetivo no es cuestionar la información técnica facilitada en la ficha técnica del producto, sino promover una comunicación comercial leal, comprensible y fiable —en consonancia con las leyes y principios mencionados anteriormente— para que los consumidores puedan distinguir de inmediato entre los productos fabricados con madera auténtica y aquellos fabricados con materiales que simplemente la imitan.
Nos gustaría agradecerle una vez más su respuesta y la atención prestada a este asunto.