Con fecha 31-3-2022 adquiero el lavavajillas cuya info aporto junto con el resto del mobiliario de cocina. La semana del 20-6-2026 la máquina empieza a fallar. Se para y no desagua. El 22-06-2026 se persona técnico y dice que "tal vez es el motor", por lo que se decide que lo cambie (factura visita). El 10-07-2026 se cambia el motor, pagando un total de 216,32 euros (factura). 11-07-2026 la máquina da fallo E01 (nunca antes lo había dado). Se indica que es un fallo de acumulación de agua a la bandeja. 13-07-2026 El técnico se persona y aprieta una brida del motor, comprobando que ya no pierde. Esa misma noche, tras el primer lavado, da nuevo error. 15-07-2026 El técnico se persona y vuelve a ajustar la brida. En el primer lavado, vuelve a dar error. El técnico indica, tras hablar con él, que puede ser una goma que se ha gastado y que va a pedirla.
En ese momento decido ponerme en contacto con SMEG, cuya operadora me indica que está de acuerdo con el diagnóstico del técnico. Sin embargo, cuando el técnico se persona de nuevo en mi casa, indica que SMEG le ha indicado que no podía ser la goma sino un difusor y que probara esto.
Ante tal afirmación le indicamos al técnico que si quiere cambiar el difusor puede hacerlo pero sólo abonaremos el servicio cuando el lavavajillas funcione, puesto que tanto su proceder como el de la empresa hacen pensar que no saben cuál es el problema real de la máquina e incluso que el primer cambio del motor abonado por un total de 266.32 euros podría haber sido innecesario.
A día de la fecha, 4 de agosto y desde el 22 de junio, el lavavajillas sigue sin estar reparado.