La semana pasada realicé la compra de dos productos en Decathlon, ambos enviados a través de la empresa de mensajería Paack.
El primer pedido fue entregado correctamente en la fecha indicada, dos días después de la compra y sin ningún problema. Sin embargo, con el segundo pedido he tenido una incidencia grave.
Inicialmente, la entrega estaba prevista para el sábado 16 de mayo. Ese mismo día recibí un correo electrónico indicando que el paquete había salido en reparto, por lo que permanecí en mi domicilio esperando la entrega. Sobre las 18:00 horas recibí otro correo informando de que había surgido un problema —sin especificar cuál— y que la entrega no podría realizarse, aplazándola al lunes 18 de mayo.
El lunes 18 volví a permanecer todo el día en casa esperando el pedido. Sin embargo, alrededor de las 20:00 horas recibí un correo indicando que la entrega no se había podido efectuar porque supuestamente yo no me encontraba en el domicilio. Esto es completamente falso. Estuve en casa durante todo el día, concretamente en la cocina, situada junto al portero automático, y nadie llamó al timbre en ningún momento. Tampoco recibí ninguna llamada telefónica por parte del repartidor, algo que sí suelen hacer otras empresas de mensajería cuando existe cualquier incidencia.
Actualmente se me informa de que el pedido será devuelto a Decathlon. Considero esta situación totalmente injusta y causada exclusivamente por una mala gestión de la empresa de reparto. Mi intención es recibir el pedido que ya he pagado, sin tener que esperar a un reembolso ni verme obligado a realizar nuevamente la compra con la incertidumbre de si esta vez será entregada correctamente o incluso quedarme finalmente sin el producto.