Contraté nuevamente una póliza de salud con FIATC tras haber sido asegurado anteriormente en la compañía. Durante el cuestionario de salud actué con total transparencia e informé de un episodio puntual de dolor lumbar ocurrido en 2023, sin diagnóstico definitivo ni patología consolidada.
A raíz de ello, FIATC aplicó inicialmente una exclusión médica definitiva que posteriormente pasó a temporal de 12 meses tras revisión interna y aportación de informes médicos. En los propios correos internos de FIATC se reconoce que la exclusión “a priori no tiene mucho fundamento” y que podría eliminarse con informe favorable.
La aceptación de dicha exclusión se produjo mediante un simple correo informal solicitado por el mediador, en un contexto en el que se me indicó verbalmente y por WhatsApp que la exclusión era temporal, revisable y posiblemente eliminable posteriormente.
Posteriormente he recibido nuevas condiciones y documentación contractual distintas de las inicialmente planteadas, junto con insistentes correos electrónicos solicitando su firma urgente, generando una situación de presión, falta de claridad y confusión sobre el verdadero alcance de la cobertura y de la exclusión médica.
Solicito revisión de la actuación de la aseguradora y del proceso de contratación, por posible falta de transparencia e información clara al consumidor.