Estimados/as señores/as:
En fecha 17 de junio de 2026 realizamos personalmente una compra en su tienda de Tomares junto con una trabajadora de la sección, adquiriendo productos de suelos y todo el material necesario para la reforma del baño y la cocina, contratando además el servicio de transporte y entrega a domicilio.
Número de pedido de cliente: 34373.
Nuestro pedido sufrió un retraso de una semana completa sin que nadie nos avisara en ningún momento. Durante esos días tuvimos que ser nosotros quienes llamáramos repetidamente para intentar obtener información. En una de esas llamadas nos indicaron que el pedido había salido del almacén y que, supuestamente, estaba en reparto, cuando la realidad era muy distinta. Ante la falta de información y de soluciones, tuvimos que desplazarnos personalmente a la tienda física de Tomares, donde finalmente nos informaron de que el retraso se debía a que faltaba parte del material del pedido.
Además, pregunté expresamente si avisaban a los clientes cuando un pedido se retrasa por falta de materiales, y la respuesta fue que no, que ellos no hacen ese tipo de comunicaciones y que simplemente había que esperar. Una respuesta completamente inaceptable por parte de una empresa de este tamaño.
Cuando finalmente el pedido fue entregado en nuestro domicilio, comprobamos que seguía estando incompleto. Lejos de ofrecernos una solución, tuvimos que volver a desplazarnos presencialmente a la tienda para reclamar el material que faltaba y, a pesar de haber pagado un servicio de transporte y entrega a domicilio, nos vimos obligados a transportarlo nosotros mismos en nuestro propio vehículo.
Las consecuencias de esta mala gestión han sido importantes. Tuvimos que solicitar días libres en el trabajo para recibir un pedido que nunca llegó en la fecha acordada y asumir el coste de operarios que acudieron a realizar los trabajos sin disponer del material necesario, con el consiguiente perjuicio económico. Todo ello, además de los desplazamientos, el tiempo perdido y el estrés provocado por la absoluta falta de información, organización y atención al cliente.
SOLICITAMOS a Leroy Merlin una indemnización por los daños y perjuicios ocasionados. No es aceptable cobrar un servicio de transporte que no se presta correctamente, incumplir los plazos de entrega sin previo aviso, entregar un pedido incompleto y obligar al cliente a desplazarse en varias ocasiones para reclamar y transportar por sus propios medios un material cuyo transporte ya había sido abonado.
Esperamos que Leroy Merlin asuma su responsabilidad, ofrezca una compensación acorde con los perjuicios sufridos y adopte las medidas necesarias para que ningún otro cliente tenga que pasar por una situación como esta.