Estimado Sr. García Alonso:
Ante todo, queremos agradecerle el tiempo que ha dedicado a trasladarnos su reclamación y lamentar sinceramente que su experiencia con nosotros no haya sido la que esperaba. Entendemos perfectamente la frustración que supone reservar días, organizar su agenda y que la entrega no llegue a producirse en las fechas previstas.
Queremos empezar reconociendo que el servicio de entrega se pudo haber mejorado mucho. En las dos ocasiones en que la entrega no pudo completarse, fue usted quien tuvo que llamar para conocer la situación, cuando lo correcto habría sido que le informasen con antelación. Eso no debió ocurrir y le pedimos disculpas por ello. Se trata de un proveedor de transporte externo sobre el que no tenemos control directo, en cualquier caso estamos trabajando para mejorar nuestra visibilidad sobre este servicio.
Dicho esto, y con el mayor respeto hacia su punto de vista, sí querríamos aportar algunos datos que consideramos relevantes para entender lo sucedido.
La compra se formalizó el 22 de julio y, desde ese momento, se activó la logística de entrega a domicilio. En las condiciones que rigen la operación no se esce una fecha cerrada y vinculante de entrega, sino el compromiso de entregar el vehículo en el menor plazo posible. Las fechas que se manejaron con la empresa de transporte eran fechas de coordinación, sujetas a la disponibilidad conjunta de la ruta y del destinatario, y en ninguno de los dos intentos llegó a cerrarse una franja horaria que resultara compatible para ambas partes. Comprendemos que esa dificultad de encaje le generó molestias reales, pero no responde a una negativa ni a una dejadez por nuestra parte, y en ningún momento el vehículo dejó de estar asignado a su operación y a su disposición.
Cuando usted nos comunicó su decisión de no continuar con la compra, la aceptamos sin oponer objeción alguna, pese a que la operación se encontraba dentro de los plazos habituales de gestión. No le hemos aplicado penalización de ningún tipo, ni cargo alguno por dejar sin efecto la compra. Lo único que se ha repercutido son gastos que Cuimo ha desembolsado de forma efectiva y que ya no son recuperables.
Estos gastos son los siguientes. Por un lado, 500 euros correspondientes a los dos cambios de titularidad: el que se tramitó para ponerle la motocicleta a su nombre, que usted mismo abonó en su momento, y el que ahora debemos tramitar de nuevo para revertir la titularidad y devolver el vehículo a nombre de Cuimo. Son dos trámites administrativos independientes, con sus correspondientes tasas y gestión, que se pagan a terceros y que no se recuperan una vez realizados. Por otro lado, 250 euros correspondientes al servicio de reserva, mediante el cual la motocicleta quedó retirada de la venta y vinculada en exclusiva a su operación desde el momento en que usted lo contrató, servicio que quedó prestado en su totalidad.
El resto de las cantidades que usted abonó le será devuelto íntegramente.
Queremos además señalar algo que no le hemos repercutido y que consideramos justo poner de manifiesto: los 200 euros que cuestan los dos portes, el de ida y el de vuelta del vehículo. Ese servicio no llegó a completarse y hemos decidido no cargárselo, aunque Cuimo sí debe abonarlo a la empresa de transporte. Lo asumimos nosotros.
Somos conscientes de que este desenlace no es el que ninguna de las dos partes buscaba y de que a usted le ha supuesto trastornos que van más allá de lo económico. Lamentamos de veras no poder ofrecerle una solución distinta en cuanto a los gastos ya desembolsados, pero preferimos ser transparentes con usted y explicarle con detalle a qué responde cada importe, en lugar de darle una respuesta genérica.
Quedamos a su disposición en
incidencias@cuimo.com para resolver cualquier duda sobre la tramitación de la reversión de titularidad y para agilizar en lo posible la devolución del importe que le corresponde.
Un cordial saludo,
On August 24, 2026 at 10:30 :AM GMT+2 reclamar@ocu.org wrote: