PRIMERO.– Con fecha 9 de noviembre de 2025, adquirí a través de la tienda online de Carrefour el juguete interactivo denominado Furby DJ por un importe de [importe en euros] €, tal y como consta reflejado en el justificante de compra / factura que se adjunta como Documento nº 1.
SEGUNDO.– En fecha 15 de octubre de 2026, tras detectar un fallo grave de funcionamiento en el producto dentro del periodo legal de garantía de 3 años, me personé en el establecimiento físico de Carrefour Atalayas (Murcia) para solicitar la tramitación de la garantía. El personal del centro declinó hacerse cargo del trámite y me derivó obligatoriamente a gestionar la garantía de forma directa con el fabricante, la mercantil Hasbro.
TERCERO.– Siguiendo las indicaciones expresas de Carrefour, intenté contactar telefónicamente con Hasbro en hasta doce ocasiones, siendo imposible la atención en idioma castellano. Posteriormente, entablé comunicación vía correo electrónico. Hasbro me solicitó el envío del producto a sus instalaciones para su correspondiente diagnóstico técnico, procediendo yo a su remisión postal.
CUARTO.– Confirmada la recepción del juguete, Hasbro verificó por escrito que el producto efectivamente no funcionaba. Sin embargo, en lugar de cumplir con las obligaciones legales de reparación o sustitución por el mismo bien, rehusaron reponer el Furby DJ y me ofrecieron como única alternativa la entrega de un producto de valor sustancialmente inferior (un Furblet) o un juego de mesa.
QUINTO.– Manifesté mi disconformidad expresa exigiendo el reemplazo por un Furby DJ o producto de gama equivalente o, en su defecto, la resolución del contrato con reembolso íntegro de lo pagado. Tras dicha respuesta, la mercantil Hasbro ha cesado toda comunicación, ignorando mis escritos y reteniendo el producto de mi propiedad sin ofrecer solución alguna.