4 de marzo de 2026 adquirí en AUTODOC un turbocompresor por importe de 816,48 €.
Tras recibir la pieza, fue instalada por un mecánico en el vehículo. Una vez instalada se comprobó que el turbocompresor era defectuoso, por lo que inicié el procedimiento de devolución dentro de las instrucciones facilitadas por AUTODOC.
AUTODOC me indicó que la devolución debía realizarse exclusivamente mediante InPost, sin ofrecerme otra alternativa. Siguiendo sus instrucciones, entregué correctamente el paquete en un punto InPost ubicado en un Carrefour de Granada.
El seguimiento del envío indica que el paquete fue entregado a AUTODOC. Sin embargo, días después AUTODOC me comunicó que había recibido una caja vacía, enviándome fotografías de dicha caja, y rechazó el reembolso.
Niego rotundamente haber enviado una caja vacía. El turbocompresor fue introducido en el paquete antes de su entrega en el punto InPost. Si el contenido desapareció durante el transporte, ello no puede imputárseme, especialmente cuando fue AUTODOC quien seleccionó la empresa de transporte y el procedimiento de devolución.
Además, InPost no registró el peso del paquete en el momento de su admisión, por lo que no existe un control que permita acreditar el estado del envío al ser entregado al transportista. Esta circunstancia no depende del consumidor.
Solicito que AUTODOC asuma la responsabilidad derivada de la pérdida o sustracción del contenido durante el transporte o, en su defecto, que gestione la correspondiente reclamación con la empresa transportista que ellos mismos designaron, procediendo al reembolso íntegro de 816,48 €.