En mayo de 2026 inicié una portabilidad desde Vodafone hacia otra compañía debido a una subida de la cuota mensual y a que consideré que determinadas condiciones del servicio no me habían sido explicadas con la suficiente claridad en el momento de la contratación.
Durante el proceso de portabilidad, el día 20 de mayo recibí una llamada de Vodafone para realizar una primera contraoferta. Dicha oferta no me convenció y decidí no aceptarla. En esa misma llamada, y dado que la portabilidad seguía en trámite, la operadora inició una grabación para tramitar la baja del servicio de fibra.
Al día siguiente recibí una nueva llamada de otro departamento de Vodafone con una segunda contraoferta que sí acepté. Durante la grabación correspondiente acepté expresamente una oferta que incluía servicio de fibra, televisión y dos líneas móviles. Asimismo, se concertó una cita con un técnico para el día siguiente con el fin de reinstalar o reactivar el servicio de fibra.
El día 22 de mayo acudió un técnico a mi domicilio. Tras realizar las comprobaciones oportunas, me comunicó que no podía efectuar la instalación y que desconocía el motivo. Antes de marcharse me indicó que Vodafone volvería a contactar conmigo para resolver la incidencia.
Sin embargo, desde ese momento no recibí ninguna llamada ni comunicación por parte de la compañía. Ante la falta de respuesta, fui yo quien tuvo que contactar repetidamente con Vodafone. Tras varias llamadas, se me informó de que la fibra había sido dada de baja. En todas esas conversaciones expliqué que disponía de un correo electrónico acreditando la aceptación de la contraoferta realizada posteriormente a dicha baja.
También indiqué en reiteradas ocasiones que la situación parecía derivarse de una falta de coordinación y comunicación interna entre distintos departamentos de Vodafone, ya que una baja previa no había sido correctamente gestionada tras la aceptación de la nueva oferta. Aunque varios agentes reconocieron la existencia de la incidencia y me aseguraron que sería solucionada, nadie volvió a contactar conmigo ni se restableció el servicio contratado.
Finalmente, a fecha 10 de junio de 2026, comprobé en mi cuenta bancaria la existencia de un cargo aproximado de 436 euros. Al contactar nuevamente con Vodafone, se me informó de que dicho importe correspondía a una penalización por permanencia derivada de un supuesto cambio de oferta. Manifesté mi total desacuerdo, ya que en ningún momento solicité voluntariamente dicho cambio ni provoqué la situación que ha dado lugar a esta incidencia. Por el contrario, considero que todo el problema se debe a errores internos de Vodafone y a una evidente falta de coordinación entre sus departamentos.
A pesar de que nuevamente se me indicó que la situación sería revisada y corregida, hasta la fecha no he recibido una solución efectiva.
Por todo lo expuesto, solicito:
La anulación inmediata del cargo de aproximadamente 436 euros, al considerarlo improcedente y derivado de una incidencia ajena a mi voluntad.
La eliminación de cualquier compromiso de permanencia o penalización asociado a esta situación.
La regularización de mi expediente y la corrección de cualquier incidencia administrativa generada por los errores internos de Vodafone.
El restablecimiento de los servicios contratados en las condiciones de la contraoferta aceptada o, en su defecto, una solución alternativa equivalente que respete los términos acordados.
Una compensación económica adecuada por la interrupción del servicio, las molestias ocasionadas, el tiempo invertido en múltiples gestiones y el incumplimiento de las condiciones aceptadas en la contraoferta.
Solicito asimismo una respuesta escrita a esta reclamación y una resolución definitiva del problema en el plazo legalmente establecido.