HECHOS
Adquirí a través de la plataforma de Amazon España un monitor LG 32GR93U-B.
Tras presentar un fallo grave en el panel, Amazon procedió a gestionarme una unidad de reemplazo en garantía.
Esta segunda unidad (el reemplazo entregado) ha vuelto a presentar exactamente el mismo fallo de fábrica: un parpadeo constante y severo en el panel al configurarse a una frecuencia de 60 Hz, lo que inutiliza el producto para su uso habitual.
El pasado 7 de julio de 2026 envié el producto de vuelta bajo las indicaciones de Amazon utilizando la etiqueta logística proporcionada (Código de seguimiento de Correos: L34SGL0404127130108850W), el cual consta como entregado en sus instalaciones de reparación.
Me he puesto en contacto reiteradamente con el servicio de atención al cliente de Amazon y con su departamento de supervisión para solicitar la resolución del contrato y el consiguiente reembolso íntegro, dado que es el segundo panel defectuoso y la sustitución previa no ha solucionado la falta de conformidad.
Los agentes y supervisores de Amazon se niegan de forma sistemática a autorizar el reembolso, escudándose en "políticas internas" y obligándome a esperar un proceso de reparación técnica que estiman en 20 días laborables (hasta el 12 de agosto de 2026), ignorando mis derechos legales como consumidor.