Presento esta reclamación contra Ray-Ban por la negativa a reembolsar cuatro gafas devueltas correctamente dentro del plazo establecido, así como por la falta de transparencia y de pruebas que justifiquen dicha decisión.
Realicé dos pedidos por importes de 371,10 € y 343,10 €, sumando un total de 714,20 €. Posteriormente ejercí mi derecho de devolución dentro del plazo permitido por la propia política de devoluciones de Ray-Ban.
Dos de las gafas fueron devueltas porque, una vez recibidas, no me convencían estéticamente. Las otras dos fueron devueltas porque realicé una nueva compra aprovechando un descuento disponible en ese momento. En todos los casos, las devoluciones se realizaron dentro del plazo establecido y conforme a las condiciones publicadas por Ray-Ban.
Las cuatro gafas fueron devueltas siguiendo exactamente las instrucciones facilitadas por la empresa. Los productos fueron enviados mediante UPS en dos paquetes independientes, tal y como fueron recibidos originalmente. Cada gafa fue devuelta en su correspondiente funda y embalaje. Tres de ellas únicamente fueron probadas en casa y la cuarta fue utilizada durante un único día, devolviéndose igualmente en perfecto estado y sin daños, arañazos ni desperfectos.
Dispongo y adjunto los justificantes de envío y entrega emitidos por UPS, que acreditan que ambos paquetes fueron entregados correctamente en las instalaciones designadas por Ray-Ban para la gestión de devoluciones. Por tanto, no existe ninguna duda de que los productos fueron efectivamente recibidos por la empresa.
Tras recibir las devoluciones, Ray-Ban comenzó a alegar la existencia de supuestas "inconsistencias". Desde ese momento he solicitado en numerosas ocasiones una explicación detallada, fotografías, informes o cualquier prueba objetiva que justificase dicha afirmación. Sin embargo, Ray-Ban nunca ha aportado ninguna evidencia ni ha explicado concretamente cuál es el problema detectado.
He solicitado expresamente que se me indique qué gafas presentan supuestamente problemas, cuál es exactamente la incidencia detectada, cuándo fue detectada y qué pruebas existen para sustentar dicha afirmación. También he solicitado fotografías e informes de revisión. Todas estas peticiones han sido ignoradas o respondidas de forma genérica, sin aportar ninguna documentación acreditativa.
Considero especialmente preocupante que Ray-Ban haya utilizado reiteradamente el término "inconsistencias" sin concretar jamás en qué consisten. Como consumidor, me encuentro en una situación de absoluta indefensión, ya que no se me informa del supuesto problema, no se me muestran pruebas y, por tanto, no tengo posibilidad alguna de rebatir o aclarar dichas afirmaciones.
He mantenido numerosas comunicaciones por correo electrónico con Ray-Ban y he aportado toda la información solicitada. En todo momento he actuado de buena fe y con total disposición para colaborar y aclarar cualquier posible incidencia.
Asimismo, abrí reclamaciones a través de PayPal, plataforma utilizada para efectuar el pago de los pedidos. Durante el proceso facilité toda la documentación requerida, incluyendo justificantes de UPS, explicaciones detalladas de los hechos y copias de las comunicaciones mantenidas con Ray-Ban.
Durante varias llamadas telefónicas con PayPal se me indicó que la documentación aportada acreditaba la devolución de los productos y que el caso estaba siendo revisado favorablemente. Incluso se me informó de que el reembolso debería realizarse en un plazo máximo de tres días laborables. Confiando en dichas indicaciones, continué aportando toda la información que me fue requerida.
Sin embargo, dicho reembolso nunca llegó a efectuarse. Posteriormente se me indicó que la reclamación podría ser rechazada por tratarse de una devolución de productos. Considero que esta interpretación no refleja el problema real existente. Mi reclamación no se basa en haber cambiado de opinión sobre los productos, sino en que Ray-Ban recibió correctamente las gafas devueltas, mantiene retenido el importe abonado y se niega a reembolsarlo sin aportar ninguna prueba objetiva que justifique su decisión.
Entiendo que ninguna empresa puede rechazar una devolución y retener el importe abonado basándose únicamente en alegaciones genéricas y no acreditadas. Si realmente existiera algún problema con los artículos devueltos, Ray-Ban debería poder demostrarlo documentalmente mediante fotografías, informes o cualquier otro medio de prueba objetivo, algo que no ha hecho pese a mis reiteradas solicitudes.
Actualmente me encuentro sin el reembolso de los 714,20 € abonados y sin ninguna explicación concreta que justifique la negativa de Ray-Ban.
Junto con esta reclamación adjunto toda la documentación disponible: justificantes de envío y entrega de UPS, correos electrónicos intercambiados con Ray-Ban, respuestas recibidas por parte de la empresa, documentación aportada a PayPal y demás pruebas relacionadas con este asunto. Considero que toda esta documentación demuestra de forma clara que los productos fueron correctamente devueltos y recibidos por Ray-Ban, así como mis reiterados intentos de obtener una explicación y una solución satisfactoria por las vías ordinarias.
Solicito el reembolso íntegro de los 714,20 € abonados por las cuatro gafas devueltas. No considero aceptable que, después de semanas de gestiones y de la falta absoluta de pruebas por parte de la empresa, la solución sea simplemente devolverme unos productos que han permanecido fuera de mi control durante todo este tiempo y cuyo estado actual desconozco.
Asimismo, solicito que se tengan en cuenta las numerosas horas invertidas durante semanas en llamadas telefónicas, correos electrónicos, recopilación de documentación, seguimiento de reclamaciones y gestiones tanto con Ray-Ban como con PayPal. Todo ello me ha ocasionado una importante pérdida de tiempo, molestias, preocupación e incertidumbre que nunca deberían haberse producido si la devolución se hubiera gestionado correctamente desde el principio.
Por ello, además del reembolso íntegro de los 714,20 €, solicito que se valore una compensación adecuada por los perjuicios ocasionados y por el tiempo invertido en la defensa de mis derechos como consumidor.
Por todo ello, solicito la intervención de la OCU para que medie en este conflicto y ayude a obtener una solución justa consistente en el reembolso íntegro de los 714,20 € abonados por las cuatro gafas devueltas y en el reconocimiento de los perjuicios ocasionados por la actuación descrita.