Estimado equipo de Fútbol Emotion:
Me dirijo a ustedes en relación con el pedido WWW 202600293937 de una equipación deportiva personalizada que he recibido recientemente.
Tras recibir el pedido, he comprobado que las tallas no se corresponden con las que realmente necesitaba. Este error no ha sido consecuencia de una elección deliberada por mi parte, sino de la información confusa que ofrece su aplicación durante el proceso de compra.
En primer lugar, la selección de las tallas no diferencia de forma clara si corresponden a tallas de niño o de adulto, lo que induce fácilmente a error. Además, el recomendador o medidor de tallas facilitado por su aplicación me indicó unas tallas que finalmente han resultado incorrectas. Para agravar la situación, al revisar el pedido antes de efectuar el pago, el resumen del mismo tampoco especifica si las tallas seleccionadas son de niño o de adulto, impidiendo detectar el error antes de confirmar la compra.
Soy consciente de que las prendas personalizadas, con carácter general, están excluidas del derecho de desistimiento conforme al artículo 103 del Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Sin embargo, dicha norma también establece que el empresario tiene la obligación de facilitar al consumidor información precontractual clara, comprensible y suficiente, de manera que este pueda contratar con pleno conocimiento y sin ser inducido a error. En particular, los artículos 60 y siguientes recogen el deber de proporcionar una información veraz, clara y comprensible sobre las características esenciales del producto y del proceso de contratación.
En mi caso, considero que la forma en la que se presentan las tallas, la falta de diferenciación entre tallas infantiles y de adulto, la información proporcionada por el medidor de tallas y la ausencia de dicha diferenciación en el resumen final del pedido constituyen una información insuficiente y susceptible de inducir a error, siendo la causa directa de la incidencia.
Por todo ello, les solicito que, como muestra de buena fe y en aplicación de la normativa de protección de los consumidores, procedan al cambio de las prendas por las tallas correctas. Entiendo que esta es una solución razonable y proporcionada, teniendo en cuenta que el error deriva de las deficiencias en la información y en el funcionamiento de su proceso de compra.
Confío en que podamos resolver esta incidencia de forma amistosa y satisfactoria. En caso de no ser posible, me veré obligado a valorar la presentación de la correspondiente reclamación ante los organismos competentes de consumo, al entender que el proceso de compra no cumple con las exigencias de información clara y suficiente previstas en el Real Decreto Legislativo 1/2007.
Quedo a la espera de su respuesta y les agradezco de antemano la atención prestada.