Recibimos una llamada telefónica en la que el interlocutor se identificó como nuestra compañía actual y nos indicó que no podían seguir prestándonos servicio, por lo que debíamos realizar un cambio de operador.
Basándonos en esa información, que posteriormente hemos comprobado que no era correcta, aceptamos el cambio. Consideramos que nuestra decisión estuvo condicionada por datos inexactos que afectaron de forma directa a nuestro consentimiento.
Aunque se ha procedido a la instalación de un router, la portabilidad no se ha completado oficialmente. Por ello, solicitamos la cancelación inmediata del contrato, la paralización de cualquier activación o trámite pendiente y la confirmación expresa de que no se generará ningún coste de instalación, permanencia ni penalización.
Asimismo, manifestamos nuestra voluntad de devolver el equipo instalado si fuera necesario.