Realicé un pedido el 22 de junio de 2026 de cuatro tarros de crema de cacahuete.
El 10 de julio (tres semanas después de realizar el pedido), contacté con la empresa por correo electrónico para comunicarles que el pedido aún no había llegado y que yo salía del país el 15 de julio. Indiqué claramente que, si los productos no llegaban antes de que terminara el día 14 de julio, quería cancelar el pedido y recibir un reembolso.
Me contestaron lo siguiente:
Vamos a intentar enviar los 4 tarros de crema de cacahuetes sin falta a lo largo de la semana que viene. En caso de que no nos sea posible realizar el envío en ese plazo, procederemos a la cancelación del pedido tal como solicita.
Quedamos a su disposición para cualquier otra consulta.
Yo contesté a ellos lo siguiente:
"A lo largo de la semana que viene" no va a funcionar. Me marcho a las 2 de la tarde el miércoles 15. Tiene que llegar o el lunes o el martes.
Ahí terminó la conversación. Me fui el miércoles 15 sin haber recibido el paquete. A las 16:00 horas, mientras estaba en el aeropuerto, sonó mi teléfono. Un repartidor estaba en la puerta de mi casa. Le dije que no aceptaría el paquete, pero aun así lo dejó en la entrada.
Cuando regresé a España siete semanas después, el paquete seguía allí. Había pasado el caluroso verano a la intemperie. Además, todas las tapas de los tarros estaban abolladas y el paquete estaba empapado en aceite de cacahuete. Evidentemente, los tarros se habían dañado durante el transporte y no tenían un cierre hermético.
Volví a escribir a Herbolario Medicinal el 13 de septiembre de 2026 para solicitar un reembolso inmediato. Les envié fotos de los tarros y las tapas. Hoy es 21 de septiembre y no han respondido.
Es la segunda vez que me ocurre algo así con esta empresa: un pedido con un retraso considerable en la entrega y, en esta ocasión, con un resultado completamente inaceptable.