Soy cliente de Wetaca desde hace aproximadamente diez años y realizo pedidos prácticamente todas las semanas.
El pedido fue cobrado pero nunca llegó a ser entregado.
En el primer intento de entrega no me encontraba momentáneamente en el domicilio. En otras ocasiones el repartidor se había puesto en contacto telefónicamente conmigo para coordinar la entrega posteriormente, pero esta vez no recibí ninguna llamada.
Al día siguiente recibí una llamada de la empresa de transporte y, al devolverla, una locución indicó que intentarían realizar la entrega al día siguiente. También recibí un correo confirmando esa nueva entrega. Sin embargo, el pedido nunca llegó y tampoco recibí ninguna nueva llamada.
Contacté con Atención al Cliente de Wetaca. Inicialmente me indicaron que habían intentado localizarme y que no podían hacer nada más.
Tras reclamar nuevamente, Wetaca me confirmó por escrito que estaba contactando con la empresa de reparto para conocer el estado del pedido y que me informaría en cuanto tuviera novedades.
Cinco días después continuaba sin respuesta. Volví a contactar y recibí exactamente la misma respuesta genérica del primer día, ignorando tanto las comunicaciones posteriores como mi solicitud de devolución.
Posteriormente Wetaca dio aparentemente por cerrado el ticket y recibí su encuesta automática de satisfacción. La califiqué negativamente y expliqué nuevamente la situación en el formulario correspondiente, sin obtener tampoco respuesta.
Los alimentos de aquel pedido han alcanzado ya su fecha de caducidad, por lo que evidentemente ya no pueden ser entregados.
Después de múltiples comunicaciones, Wetaca mantiene el importe de un pedido que nunca he recibido y no me ofrece ninguna solución ni responde a mi solicitud de reembolso.
Las propias Condiciones Generales de Wetaca contemplan compensaciones ante incidencias producidas durante la preparación o entrega.
SOLICITO la devolución íntegra del importe abonado correspondiente al pedido mediante el mismo medio de pago utilizado para su abono.