El día 14 de julio, un paquete fue marcado como entregado a las 10:10, en el tracking de SEUR. Sin embargo, el paquete nunca fue recibido, y el tracking no mostraba albarán, firma, foto ni ninguna indicación de quién lo recibió o dónde se dejó.
Ante esta situación, contacté con la oficina local de SEUR en Valencia, donde me confirmaron que tampoco disponían del albarán de entrega, ya que esta había sido realizada por una subcontrata. Se me indicó en varias ocasiones que recibiría información al día siguiente, promesa que se repitió durante varios días sin que llegase ninguna respuesta concreta. Presenté además una queja formal a través de la web de SEUR (nº 38118343), a la que solo obtuve una respuesta genérica de trámite, sin ninguna información real sobre el estado del caso ni sobre el paradero del paquete.
Por mi cuenta, pregunté directamente a vecinos y a los puntos de recogida de la zona, sin localizar el paquete. También llamé en repetidas ocasiones al teléfono de atención al cliente de SEUR, donde la respuesta constante fue que "se estaba escalando" el caso y que esperase novedades al día siguiente, sin que estas llegasen nunca.
A día de hoy, casi dos semanas después de la fecha de entrega marcada, SEUR no ha sido capaz de acreditar la entrega del paquete, ni de localizarlo, ni de darme una respuesta seria sobre lo ocurrido. Fue finalmente Percival quien, ante la falta de resolución por parte de SEUR, gestionó el reembolso del pedido por su cuenta.
SEUR ha incumplido gravemente sus obligaciones como transportista: no ha podido acreditar la entrega del paquete, no ha ofrecido una investigación real sobre su paradero, y la atención al cliente prestada, tanto por teléfono como por escrito, ha consistido en respuestas de trámite sin contenido, plazos incumplidos de forma sistemática y falta de comunicación proactiva en todo momento.
Adicionalmente, quiero señalar que este no parece ser un caso aislado: al buscar información sobre cómo proceder, me he encontrado con numerosas reclamaciones de otros consumidores con problemas prácticamente idénticos al mío, paquetes marcados como entregados sin prueba alguna, subcontratas imposibles de localizar, y la misma falta de respuesta por parte de la empresa. Resulta muy difícil entender cómo una empresa con un patrón de quejas tan recurrente y sistemático puede seguir operando en estas condiciones sin que exista una consecuencia real.