Deseo dejar constancia del trato humillante y vejatorio que he recibido hoy día 29 de agosto de 2026 con motivo de un vuelo, concretamente el VY 1670 de Santiago de Compostela a Barcelona, operado por Vueling. El embarque se efectuaba a las 11 de la mañana en la puerta A3 del aeropuerto Rosalía de Castro. Contaba con poder subir al avión con una bolsa tipo deportiva que, si bien era un tanto voluminosa, nada hacía pensar que no fuera a poder llevarla a los pies o en los compartimentos superiores del avión. Una mujer morena de unos treinta y tantos o cuarenta, nos desvía de la fila a mi y a otra chica y nos hace pasar la bolsa por el recipiente calibrador de dimensiones permitidas. No da y me hace pagar la friolera de 60€. Expreso mi enfado y disconformidad. Si bien Vueling como otras compañías se ampara en una política propia, el trato que recibo por parte de esta trabajadora es insultante. En ningún momento utiliza la asertividad y me ataca con frases llenas de desdén y de prepotencia: "no somos flexibles ni lo vamos a ser", "yo a usted no tengo por qué garantizarle nada sobre si su bolsa en la bodega llegará bien a destino". Me aparta del resto del pasaje como si yo fuera una especie de delincuente. El resto de la gente pasaba por delante y me miraba como si fuera un fenómeno de feria, que desde luego era la intención que tenía esta señora. Me amenaza con que no voy a subir al avión y con toda la prepotencia del mundo me dice "yo si quiero puedo hacer que se quede en tierra". En un arrebato salgo corriendo hacia la entrada del avión y, al límite de mi paciencia y llena de rabia le digo "usted no me va a hacer perder el avión". Salen corriendo detrás de mi, ella y otro compañero y amenazan con avisar a la guardia civil. A todo esto yo ya había pagado el importe de 60€, pero ella seguía con su linchamiento particular. Me cuadro y les digo que de acuerdo que acepto sus normas y que por favor me dejen subir al avión . Suavizan un poco y puedo acceder al transporte, no sin antes gritarle a otra compañera "que me vigile". He subido llorando al avión, jamás en mi vida me habían acorralado de esta forma. Me pregunto a qué se dedican algunas personas, si a informar y tratar con clientes o a ejercer como matones profesionales.