Agradezco su respuesta y la disposición mostrada para volver a revisar el equipo. Sin embargo, considero importante actualizar la información de mi reclamación, ya que recientemente he realizado nuevas comprobaciones junto con el técnico remoto Jesús.
Tras la asistencia remota recibida, se realizaron modificaciones en la configuración de la BIOS relacionadas con la refrigeración líquida y con la gestión de potencia del procesador Intel Core i7 de 14ª generación. A pesar de dichos cambios, el ordenador continúa alcanzando temperaturas muy elevadas, llegando a registrar temperaturas cercanas a los 97 °C en las pruebas más recientes. Asimismo, en anteriores incidencias el procesador llegó a alcanzar los 100 °C, provocando incluso el apagado automático del equipo por protección térmica.
Durante esta última asistencia se me trasladó que el procesador instalado es un modelo de alto rendimiento con una elevada generación de calor. También debo señalar que, durante el proceso de compra, la configuración inicial que había seleccionado incluía una refrigeración líquida de tres ventiladores. No obstante, dicha configuración fue modificada siguiendo las recomendaciones de PC Componentes debido a las limitaciones de espacio de la caja elegida.
Van a cumplirse tres años desde la compra del ordenador y, durante todo este tiempo, he recibido diferentes explicaciones sobre el origen de los problemas de temperatura. He manifestado en numerosas ocasiones tanto al servicio técnico como al departamento de atención al cliente que, si para solucionar definitivamente el problema era necesario sustituir la caja, la refrigeración, la placa base o cualquier otro componente, estaba dispuesta a aceptar dicha intervención. Sin embargo, las soluciones aplicadas hasta la fecha han consistido principalmente en ajustes de configuración, envíos al servicio técnico y sustituciones parciales que no han resuelto el problema de manera definitiva.
Además, la refrigeración líquida instalada en sustitución de la original genera un nivel de ruido considerablemente superior, circunstancia que también he comunicado en repetidas ocasiones.
Mi preocupación no se limita únicamente a las elevadas temperaturas actuales, sino también a las posibles consecuencias que casi tres años de funcionamiento con temperaturas extremas hayan podido tener sobre el resto de componentes del equipo.
Por otro lado, deseo reiterar que este ordenador constituye una herramienta esencial para mi actividad profesional como trabajadora autónoma y responsable de una agencia de viajes online. Cada envío al servicio técnico supone días o semanas sin disponer de mi principal herramienta de trabajo, con los consiguientes perjuicios profesionales y económicos. Además, en alguna de las devoluciones del equipo ni siquiera se me entregó con el sistema operativo Windows instalado y operativo, pese a haber adquirido la correspondiente licencia a través de PC Componentes.
Por todo lo expuesto, exijo que se adopten las medidas necesarias para que el ordenador funcione correctamente, de forma estable y dentro de unos parámetros de temperatura adecuados para las características del equipo, sin necesidad de recurrir continuamente a ajustes temporales o nuevas intervenciones que no resuelvan el problema de forma definitiva.
Si para ello resulta necesario sustituir la refrigeración, la caja, la placa base, el procesador o cualquier otro componente que esté provocando o contribuyendo a las elevadas temperaturas del equipo, solicito que se proceda a ello. Del mismo modo, solicito que se revise el estado del resto de componentes para descartar posibles daños derivados de haber estado sometidos durante años a temperaturas extremadamente elevadas, llegando en algunas ocasiones a alcanzar los 100 °C.
Tras casi tres años desde la compra del equipo, considero razonable exigir una solución definitiva que garantice el correcto funcionamiento del ordenador y las prestaciones esperadas de un equipo de estas características.
Asimismo, solicitaré por los canales indicados el informe completo de las intervenciones realizadas hasta la fecha para poder conocer con exactitud todas las actuaciones efectuadas sobre el equipo desde su compra.
En caso de no alcanzarse una solución satisfactoria, continuaré realizando las gestiones oportunas a través de la OCU, ejerciendo los derechos que me reconoce la normativa de protección de consumidores y usuarios y la garantía legal aplicable. Mi intención sigue siendo resolver esta situación de forma amistosa, pero también obtener una solución efectiva y definitiva a un problema que persiste desde la adquisición del equipo.