He sido víctima de una incidencia con la tarjeta de crédito de la financiera Oney, contratada a través del hipermercado Alcampo de Sant Quirze del Vallès.
Se realizó un cargo de 600 € en mi cuenta correspondiente a una operación que no he efectuado ni autorizado. Tras detectar el movimiento, presenté la correspondiente denuncia ante los Mossos d'Esquadra y, con copia de dicha denuncia, acudí al centro comercial Alcampo, donde se me informó de que gestionarían la incidencia con la financiera Oney.
Aproximadamente un mes después, recibí un correo electrónico de Oney en el que se me comunicaba que, supuestamente, había recibido una llamada telefónica durante la cual facilité los datos de mi tarjeta para habilitar su uso como método de pago y para realizar retiradas de efectivo en cajeros. Asimismo, se indica que, al haberse superado los controles de seguridad establecidos por la entidad, la tarjeta fue incorporada a un dispositivo móvil como método de pago. En consecuencia, Oney considera que no procede el reembolso del importe reclamado.
Deseo manifestar expresamente que nunca he facilitado por teléfono los datos de mi tarjeta ni he autorizado su incorporación a ningún dispositivo móvil como método de pago. Por ello, discrepo completamente de la conclusión alcanzada por la entidad y considero que he sido víctima del hecho descrito.
A pesar de haber presentado la correspondiente denuncia y de haber comunicado los hechos de forma inmediata, Oney mantiene su negativa a reintegrar el importe de 600 € indebidamente cargado en mi cuenta.
Entiendo que este tipo de incidencias derivadas de operaciones discutibles deben ser objeto de investigación y, en su caso, de cobertura por parte de la entidad financiera conforme a la normativa aplicable y a las garantías o pólizas de seguro de las que pudiera disponer.
Se adjunta el correo electrónico recibido de Oney como documentación acreditativa de su respuesta a la reclamación presentada.