Compré un termo de agua eléctrico en Leroy Merlin hace tres meses. Instalado por mi fontanero dejó de funcionar el mismo día tras instalarlo. Acudí a LM se lavaron las manos remitiéndome a Corberó. El técnico asignado por Corberó vino a los poco días y me hizo desinstalarlo para poder acceder a la parte interna del aparato. Una semana después y una vez desinstalado comprueba que el módulo electrónico está dañado debido a una fuga de agua interna. Me recomienda el reemplazo del aparato. L&M no acepta su reemplazo o devolución porque el técnico no puso la palabra 'irreparable' en el parte de trabajo. Ahora Corberó me exige que el termo esté instalado de nuevo para hacer una nueva reparación. Naturalmente he acabado por instalar otro equipo porque no puedo estar tres meses sin agua caliente. El nivel de calidad del equipo e a todas luces cuestionable pero pero aún ha sido la respuesta de Corberó que no acepta la devulución del aparato.