Soy titular, junto con otra persona, de una cuenta corriente en Eurocaja Rural, abierta en agosto de 2026 al formalizar un préstamo hipotecario en una de sus oficinas.
El problema es que la entidad no me permite devolver ningún recibo domiciliado en esa cuenta.
1. Su aplicación móvil ofrece, dentro del menú «Recibos Domiciliados», una opción llamada «Devolver recibo». Al usarla, el 25 de agosto de 2026 a las 10:23, la aplicación responde literalmente: «No se han encontrado resultados con los datos introducidos». Ningún recibo de la cuenta aparece como devolvible. Y en la pantalla de detalle de un recibo ya cargado no existe ninguna acción de devolución: únicamente descargar en PDF o en Excel.
Lo he comprobado también sobre un recibo ordinario de electricidad de 235,26 €, cargado el 24 de agosto de 2026 —el día anterior a la comprobación— y ajeno por completo a este asunto: tampoco aparece como devolvible. No pido ni deseo la devolución de ese recibo, que está correctamente pagado; lo menciono únicamente como prueba de que la función no opera con ningún recibo. Aporto siete capturas de pantalla de la secuencia completa, con la hora del sistema visible.
2. El 18 de agosto de 2026, sobre las 13:00, acudí en persona a la oficina. La persona que me atendió me dijo que no estaba autorizada y me derivó al director de la sucursal, que se negó a tramitar la devolución y me remitió al Departamento de Atención al Cliente.
3. A ese Departamento se lo he pedido por escrito dos veces, el 10 y el 19 de agosto de 2026. Los dos escritos tienen acuse de recibo de la propia entidad. Ninguno ha sido contestado. Y ninguno de los cuatro acuses que me han remitido contiene número de expediente ni cita el escrito que acusa.
Es decir: la aplicación ofrece la opción pero no encuentra ningún recibo, la oficina dice no estar autorizada y Atención al Cliente no contesta. No existe hoy ninguna vía por la que pueda ejercer el derecho de devolución.
Y no es un problema teórico. Hay 1.262,11 € cargados en la cuenta que llevo tres semanas intentando devolver:
- 1.036,26 €, cargados el 10 de agosto de 2026, en concepto de prima de un seguro de protección de pagos QUE NUNCA HEMOS FIRMADO. El sobre de firma electrónica que nos remitió la aseguradora el 6 de agosto de 2026 sigue sin ninguna firma: no existe póliza. Y el cargo se produjo siete horas y media después de que la entidad recibiera —y acusara recibo de— un escrito nuestro de esa misma mañana en el que le hacíamos constar por escrito que ese seguro no estaba contratado.
- 110,05 € y 115,80 €, cargados el 11 de agosto de 2026, primas de dos seguros de vida de los que desistimos por escrito el 10 de agosto de 2026, dentro de plazo. La propia aseguradora ha escrito a la oficina de la entidad TRES VECES —el 18, el 21 y el 24 de agosto de 2026— pidiéndole literalmente «vuestra colaboración con la devolución de los recibos para que podamos anular las pólizas». La entidad tampoco ha contestado a su propia aseguradora, que es además su socio mediador.
En esa misma comprobación del 25 de agosto observé además que la consulta de mandatos de la cuenta muestra como AUTORIZADA una orden de domiciliación a favor de la aseguradora del seguro que nunca firmamos, con una referencia de mandato que coincide con el número de ese documento de seguro. Es decir: existe en sus sistemas una domiciliación cuya referencia es la de un contrato sin ninguna firma.
Lo más llamativo es que el mandato de domiciliación que utiliza esa misma entidad reconoce el derecho de forma expresa: «Como parte de sus derechos, el deudor está legitimado al reembolso por su entidad en los términos y condiciones del contrato suscrito con la misma. La solicitud de reembolso deberá efectuarse dentro de las ocho semanas que siguen a la fecha de adeudo en cuenta.» Es la propia entidad la que pone por escrito el derecho y la que después no ofrece ninguna forma de ejercerlo.
Añado esto porque me parece que excede mi caso particular: si su plataforma no encuentra ningún recibo devolvible y sus oficinas no están autorizadas a tramitar la devolución, el problema no es solo mío.
LO QUE SOLICITO
1. La devolución íntegra de los 1.262,11 €, abonados en la cuenta de cargo, sin comisión, gasto ni interés de ninguna clase.
2. Que se me indique por escrito cuál es el canal concreto por el que un cliente de esa entidad puede devolver un adeudo domiciliado, dado que la aplicación no encuentra ninguno y la oficina dice no estar autorizada.
3. Que la opción «Devolver recibo» de su aplicación funcione, o que se me explique por qué no devuelve ningún resultado para ninguno de los recibos de mi cuenta.
4. Confirmación escrita de la anulación del seguro de protección de pagos que nunca firmamos, y baja de las órdenes de domiciliación de ese seguro y de los dos seguros de vida, de modo que no se gire ningún recibo nuevo por ellos. Y copia de la orden de domiciliación que figura como autorizada a favor de esa aseguradora, con su fecha y el documento firmado que la ampare, o declaración expresa de que no existe.
5. Contestación a los dos escritos presentados ante su Departamento de Atención al Cliente el 10 y el 19 de agosto de 2026, que siguen sin respuesta. Y el número de expediente asignado a cada uno, que nunca se me ha facilitado: lo he pedido cuatro veces y ninguno de los cuatro acuses de recibo que me han remitido lo contiene, ni cita el escrito que acusa.
6. NO solicito la devolución del recibo de electricidad citado en el punto 1, que está correctamente pagado y que solo se menciona como prueba. TAMPOCO solicito la devolución del recibo del seguro de hogar ni la baja de esa póliza.
Los datos identificativos —cuenta, números de póliza y de recibo, referencias de mandato y nombres— van en el documento que adjunto, para no incluir datos personales en esta descripción.