Encontré una oferta, sugerida por una dependienta, de una plancha vertical Rowenta, pero al ir a pagarla, me dijeron que el precio era de 65 € en lugar de los 42,99 que aparecía en la oferta. Me dijeron que era una confusión suya pues se habían equivocado al poner el modelo incorrecto en la oferta. Pedí hablar con el responsable de la tienda, al que le expuse que entendía su equivocación pero que la normativa de consumo obliga a la tienda a aplicar la oferta que aparece, pero él, con muy malas formas y con nula educación se negó a escucharme y directamente me dijo que fuera a Consumo, en lugar de buscar una vía de acuerdo.
Considero que, aparte de que el trato fue inaceptable, la tienda debería haber asumido su equivocación y aplicar el precio que aparecía en la oferta, pues el cliente no tiene por qué comprobar el modelo exacto. Por otro lado, el expositor estaba lleno de cajas con ese modelo.
Considero imprescindible que la tienda asuma su equivocación y me devuelva los 22,01 € que me cobró de más, independientemente de presentar sus disculpas por el mal trato recibido del director de la tienda (no así de la dependienta ni del cajero, exquisitos en todo momento, quiero aclararlo).
A pesar de ponerlo en conocimiento de la empresa directamente, no me han dado una respuesta satisfactoria.