Estimados/as señores/as:
Me pongo en contacto con ustedes para denunciar el caso de mi perro senior de 20 kg tras contratar el servicio de comida "personalizada a medida" de la empresa Food for Joe. A pesar de venderse como un plan adaptado a cada animal, la pauta que le asignaron lo llevó a un estado de desnutrición, todo esto mientras realizábamos un seguimiento veterinario continuo desde el primer momento.
El caso ocurrió de la siguiente manera:
Detección rápida y primer aviso: Tras el primer mes comiendo sus menús, llevamos al perro al veterinario y vimos que había sufrido una bajada drástica de peso en menos de 1 mes. (Es un galgo)
Avisamos inmediatamente a Food for Joe enviando las fotos que nos pidieron. Su única solución fue subir la ración solo 100 gramos más (de 300 g a 400 g diarios), según ellos bajo consulta de sus veterinarios. *Documentado en whatsapp. Confiando en que eran profesionales de la nutrición animal, seguimos sus indicaciones.
Agravamiento y falta de información en su web: Un mes después, en la siguiente revisión veterinaria, salieron todas las alarmas: la pérdida de peso no se había detenido, sino que había empeorado hasta llegar a un 16% menos de su peso corporal. Para entender qué pasaba, la veterinaria nos pidió saber cuántas calorías exactas tenía la comida por cada 100 gramos, una información que la empresa no muestra en su página web.
Descubrimiento de la negligencia: Al conseguir ese dato (por WhatsApp de foodforjoe) y hacer los cálculos con la veterinaria, descubrimos que las 574 calorías diarias que nos dijeron que le diéramos estaban incluso por debajo del mínimo vital que un perro necesita solo para mantener sus órganos vivos en reposo (Gasto Energético Basal, estimado en 586 kcal). Es decir, la ración pautada ni siquiera cubría sus funciones biológicas básicas, y quedaba lejísimos de la energía que un perro necesita para su día a día (Gasto Energético de Mantenimiento). Lo estaban matando de hambre con su pauta "personalizada".
Ausencia total de responsabilidad y desamparo: Tras exponer formalmente estos hechos y los datos médicos recopilados, la respuesta de Food for Joe ha sido totalmente evasiva. Pretenden eludir cualquier tipo de responsabilidad alegando que la supervisión final recae únicamente en el propietario y su veterinario, planteando así la postura inaceptable de que pueden prescribir una pauta nutricional gravemente defectuosa sin asumir consecuencia alguna por los daños provocados en la salud del animal.
Para descartar cualquier otra enfermedad interna ante semejante bajada de peso, la veterinaria le realizó un chequeo completo con analítica de sangre y pruebas de imagen (ecografía y radiografía de tórax). Los resultados confirmaron que el perro está 100% sano por dentro y que su estado de desnutrición se debió única y exclusivamente a la falta de comida pautada por la empresa.
SOLICITO:
El reembolso íntegro de todos los gastos veterinarios provocados por este error (consultas de urgencia y control, analíticas, pruebas de imagen y próximas revisiones de seguimiento), así como el importe del pienso de rescate que tuvimos que comprar de urgencia.
La devolución del dinero de todas las cuotas pagadas por un servicio defectuoso que puso en riesgo la vida de mi perro.
La revisión inmediata de sus algoritmos de cálculo de raciones para evitar que otros animales sufran desnutrición por sus errores.
Sin otro particular, atentamente.