El día 02-07-26 realicé un pedido a través de la plataforma Uber Eats. Tras recibir el pedido, el restaurante se puso en contacto conmigo para comunicarme que no podía preparar uno de los productos conforme a la configuración permitida por la aplicación. El propio restaurante me indicó expresamente que cancelara el pedido y realizara uno nuevo con la modificación correspondiente.
Siguiendo sus instrucciones, cancelé el pedido de buena fe. Sin embargo, Uber Eats se negó posteriormente a reembolsar el importe abonado, alegando un motivo que no se corresponde con lo sucedido.
El restaurante ha confirmado por escrito que fue él quien me pidió cancelar el pedido, que dicho pedido nunca llegó a prepararse ni entregarse y que el problema debe ser resuelto por Uber Eats. Adjunto dicha conversación como prueba.
Considero improcedente que se me cobre un servicio que nunca fue prestado y cuya cancelación se produjo siguiendo las instrucciones del propio establecimiento colaborador de Uber Eats. Solicito el reembolso íntegro del importe abonado, al no haberse producido la entrega del pedido ni haber recibido el servicio contratado