Soy cliente de Lowi y tengo contratado un servicio de fibra óptica instalado y funcionando correctamente en mi domicilio. Quise contratar también el servicio Lowi TV y, tras realizar la solicitud, recibí un correo electrónico en el que se me confirmaba que la gestión era correcta y que se procedería al envío del decodificador.
Sin embargo, el decodificador nunca llegó y el servicio no se activó. Al contactar telefónicamente con atención al cliente, se me informó de que la solicitud se había cancelado automáticamente porque, según los sistemas de Lowi, otra persona figuraba asociada a la dirección de mi domicilio.
En la primera llamada, la compañía se comprometió a gestionar la incidencia y a contactarme en un plazo de dos o tres días. Al no recibir ninguna comunicación, volví a llamar. En esta segunda ocasión, me prometieron una nueva gestión y una llamada de respuesta en el plazo de una hora, que tampoco se produjo.
Ante esta falta de atención, presenté una reclamación por escrito a Lowi. La respuesta recibida fue que no existía ningún pedido activo de televisión y que, para corregir la dirección registrada en sus sistemas, la única solución era tramitar una baja y una nueva alta del servicio de fibra.
Considero esta respuesta inaceptable. No es razonable que, siendo cliente de la compañía y teniendo la fibra instalada y funcionando, se me obligue a cancelar y volver a contratar el servicio para solucionar una incidencia relacionada con la dirección que figura en sus sistemas. Esta solución podría ocasionarme perjuicios contractuales o económicos, además de molestias y posibles interrupciones del servicio.
He intentado resolver el problema de buena fe, tanto por teléfono como por escrito, pero Lowi no ha proporcionado una solución satisfactoria. Además, la empresa reconoce que la incidencia está relacionada con la dirección de instalación, sin que hasta el momento haya corregido el problema.