Compré un congelador vertical en El Corte Inglés que ha sufrido una avería repentina estando en plena garantía legal. El fallo del compresor ha provocado la putrefacción de todos los alimentos, generando un foco de insalubridad en mi domicilio. Los plásticos del habitáculo han absorbido los gases de la descomposición, creando un riesgo higiénico evidente. Ante esta situación, El Corte Inglés se niega a sustituir el aparato por uno nuevo y pretende imponerme una simple reparación de un equipo que está biológicamente comprometido, lo cual es inaceptable y contrario a mis derechos. La empresa ya ha sido notificada mediante Hoja de Reclamaciones oficial, y el caso se encuentra actualmente elevado y en trámite ante Consumo y Confianza Online. Exijo la sustitución inmediata o la resolución del contrato.