HECHOS DE LA QUEJA / RECLAMACIÓN
El día 3de junio de 2026, acudí al establecimiento junto con un familiar. Mi familiar realizó un pedido por importe de 16 € y procedió a abonarlo con tarjeta. Al aparecer posteriormente el número de pedido y prepararse la comida, ambos dimos por hecho que el pago se había realizado correctamente.
Posteriormente, yo realicé un pedido distinto por importe de 32 € y me dirigí a caja para abonarlo en efectivo. Al efectuar el pago se produjo una confusión por parte del empleado que me atendió, quien entendió erróneamente que estaba abonando el pedido de 16 €. Yo entregué 32 € en efectivo y se me devolvieron 16 € de cambio.
Al advertir la confusión, el empleado llamó a la encargada. Le expliqué que mi pedido era de 32 €, que había entregado 32 € en efectivo y que los 16 € que se me habían devuelto formaban parte de ese mismo importe. Por ello devolví esos 16 € para completar el pago de mi pedido de 32 €.
Transcurrido un tiempo observé que mi pedido no salía mientras sí se entregaban los de otros clientes. Al preguntar por ello, se me indicó que, según el establecimiento, yo únicamente había abonado un pedido de 16 € y no el de 32 €. Yo insistí en que había entregado 32 € en efectivo, pero mis explicaciones fueron rechazadas.
Durante la discusión solicité que, si consideraban que únicamente había pagado un pedido de 16 €, al menos se me entregara dicho pedido. Sin embargo, se me indicó que ese pedido ya había sido entregado. Yo no había recibido ninguna comida, ya que el pedido de 16 € había sido recogido por mi familiar, quien creyendo que su pago con tarjeta se había realizado correctamente.
La situación se prolongó hasta el punto de requerir la presencia de los Mossos d’Esquadra. Se realizó un recuento de caja y únicamente aparecieron 16 € de sobrante. Como consecuencia, se me devolvieron esos 16 €, pero no se aceptó mi explicación respecto a los 32 € entregados.
Posteriormente, ya en mi domicilio y revisando los hechos con más calma, descubrí junto con mi familiar que el supuesto pago con tarjeta de 16 € nunca llegó a realizarse ni apareció cargado en la cuenta bancaria. Este dato, desconocido por todas las partes en el momento de la incidencia, explica perfectamente por qué en caja únicamente aparecían 16 € de más y no 32 €.
Por tanto, actualmente entiendo que tanto el establecimiento como yo actuábamos en función de la información disponible en ese momento. Sin embargo, considero que el origen de toda la situación se encuentra en un error relacionado con la gestión de un pago que se dio por realizado cuando en realidad no llegó a procesarse correctamente.
Deseo dejar constancia de que no reclamo ninguna cantidad económica, ya que la situación económica ha podido aclararse posteriormente al tratarse de un familiar que me devolverá el importe correspondiente. No obstante, si la otra persona implicada hubiera sido un desconocido, yo habría soportado una pérdida económica derivada de una situación ajena a mí.
Mi reclamación se centra en el trato recibido y en la gestión de la incidencia. Me vi expuesta públicamente delante de numerosos clientes, manteniendo una discusión sobre dinero y pagos mientras intentaba explicar una situación que posteriormente ha resultado tener una explicación objetiva. La experiencia me generó una gran angustia, vergüenza e impotencia.
Además, pertenezco al pueblo gitano, una comunidad que históricamente ha sufrido prejuicios y estereotipos negativos. Aunque no afirmo que ninguna persona realizara comentarios discriminatorios, la situación me hizo sentir especialmente vulnerable y expuesta, al preocuparme que las personas presentes pudieran interpretar erróneamente que estaba intentando obtener comida o dinero que no me correspondía, cuando mi única intención era aclarar una confusión que finalmente tenía una explicación real.
PETICIÓN
Solicito que el establecimiento revise internamente lo sucedido, valore la gestión realizada durante la incidencia y adopte las medidas oportunas para evitar que situaciones similares vuelvan a producirse. Asimismo, solicito una respuesta formal a esta reclamación y, en su caso, el reconocimiento de los perjuicios personales y emocionales ocasionados por la forma en que se desarrollaron los hechos.