Hola, soy propietario de un Tesla Model 3 Highland Estándar comprado en febrero de 2026. Hemos detectado que una de las llantas presenta óxido y además tiene una especie de “bocado” o defecto visible. Todo indica que el problema ya venía de fábrica.
Nos hemos puesto en contacto con el Tesla Service Center Barcelona para exponer la incidencia y, sin realizar siquiera una inspección técnica presencial, nos han comunicado a través de la app que la reparación no entra en garantía, alegando un supuesto mal uso.
La única solución que ofrecen es sustituir la llanta por un coste de 502 euros, algo que considero totalmente injustificado tratándose de un vehículo prácticamente nuevo y de un defecto que claramente no ha sido provocado por el uso.
Sinceramente, me parece lamentable el servicio postventa de Tesla y la falta de interés en revisar adecuadamente un problema de este tipo antes de rechazar la garantía.