Estimados señores:
Me pongo en contacto con ustedes para presentar una reclamación por lo que considero un engaño telefónico, basado en información falsa, apariencia de ser un organismo público y aplicación de tarifas no informadas.
El día 5 de junio, buscando el teléfono de la Seguridad Social, llamé al número 910 789 225, que aparecía en internet como contacto oficial. La persona que me atendió luego de consultarle el motivo de mi llamada me derivó a otro número indicándome que podía comunicarme con el número 807 456 785, asegurándome que pertenecía a la Seguridad Social y que allí podrían ayudarme con mi trámite.
Confiando en esa información, llamé al número indicado. Me atendieron con mucha amabilidad, mostrando empatía con mi situación y prolongando la conversación de manera intencionada. Durante la llamada, proporcioné mis datos personales, creyendo que estaba hablando con un ente oficial del Estado.
Debido a la forma en que se desarrolló la conversación, terminé realizando una llamada de 17 minutos y 9 segundos, momento en el cual ya comenzando a desconfiar decidí interrumpir dicha llamada.
Al revisar la factura telefónica, comprobé que la llamada tenía un coste de 26,64 euros. En ningún momento se me informó de que se trataba de un número 807, de tarificación especial, ni del coste por minuto.
Soy una persona de 72 años que actuó de buena fe, confiando en que estaba recibiendo atención de un organismo público. Considero que he sido víctima de una práctica perjudicial dirigida especialmente a personas vulnerables, mediante la apariencia de ser la Seguridad Social, la obtención engañosa de datos personales y la prolongación deliberada de la llamada para incrementar el coste.
Solicito que se investiguen los hechos, se tomen las medidas oportunas contra los responsables y se proceda a la devolución o ajuste del importe facturado, dado que la llamada se realizó bajo información incorrecta y sin advertencia previa del coste del servicio.
Sin otro particular, atentamente.
Juan Francisco Sanabria Amador.