Por medio de la presente, me dirijo a ustedes con el propósito de interponer una reclamación formal en relación con el servicio de instalación de puertas contratado con la empresa Leroy Merlin, el cual se llevó a cabo el pasado 10 de junio. A continuación, detallo cronológicamente los hechos y las deficiencias detectadas, las cuales considero inadmisibles:
Defectos en el material y daños materiales (10 de junio):
Durante la instalación, se constató que una de las puertas presentaba un arañazo de origen, procediéndose a su reclamación inmediata para su sustitución. Asimismo, el operario causo diversos desperfectos en mi domicilio (daños en la pintura de las paredes, arañazos en la barandilla de la escalera e impactos en el techo de la zona de la escalera). Al informar de ello al instalador, este eludió su responsabilidad reemitiéndome al Leroy Merlin.
Defectos en el montaje:
Tras la marcha del operario, detecté que el premarco del cuarto de baño quedó visiblemente corto (no llega al nivel del suelo) y que varios tapajuntas están desalineados y a diferentes niveles.
Falta de respuesta y desatención comercial:
10 de junio: Acudí a la tienda física para reportar la incidencia y aportar pruebas gráficas de los daños materiales y los fallos de montaje, solicitando la visita de un perito o instalador cualificado.
17 de junio: Recibí un SMS indicando que un instalador se pondría en contacto conmigo. Tras dos semanas de silencio, el 29 de junio regresé a la tienda de nuevo, donde me informaron de que la incidencia se había cerrado unilateralmente y sin resolver. Se procedió a reabrirla con carácter de urgencia (compromiso de contacto en 24/48 horas).
30 de junio: Recibí una llamada comprometiéndose a que el instalador me contactaría el 2 de julio para acudir a mi domicilio. Al no recibir dicha llamada, me vi obligado a contactar nuevamente con Atención al Cliente ese mismo día y el 3 de julio, a personarme de nuevo en la tienda para tramitar otra reclamación.
8 de julio: El instalador se puso en contacto conmigo para informarme de que la sustitución de la puerta arañada se programaba para el 3 de agosto (fecha de la que no se me había informado previamente). Al exponerle el problema del premarco, el operario argumentó que el suelo presentaba un desnivel. Desmentí categóricamente esta afirmación enviándole imágenes con un nivel de burbuja que demuestran que el suelo está completamente nivelado. Ante esto, el instalador sugirió solucionar el hueco del premarco y los desajustes de los tapajuntas aplicando masilla, una solución provisional e inadecuada que rechacé, dado que he pagado por un producto y una instalación nuevos y profesionales. El operario concluyó que debía acudir un responsable a valorar la situación.
Situación actual (17 de julio):
A la fecha de hoy, sigo sin recibir respuesta alguna por parte del valorador ni de ningún representante de Leroy Merlin.
Por todo lo expuesto, solicito formalmente que se proceda a:
La sustitución completa del premarco del baño y de los tapajuntas afectados, garantizando un acabado profesional acorde a un producto nuevo.
La entrega e instalación de la puerta que quedó pendiente por estar arañada.
La valoración y subsanación de todos los desperfectos ocasionados en mi vivienda (paredes, barandilla y techo) por su personal de montaje.