En junio de 2026 contraté y pagué íntegramente por adelantado un pedido de puertas interiores con instalación (pedido nº 429522), por importe de 3.276,36 €. A fecha de hoy, más de cuatro meses después, sigue sin terminarse.
La instalación se realizó parcialmente en julio y quedó incompleta y defectuosa: la puerta doble del salón nunca llegó a montarse por falta de material, y la puerta del baño se instaló mal, hundida hacia el interior y dejando el suelo a la vista por debajo, en lugar de quedar enrasada con el pasillo como el resto de puertas de la vivienda. Es un fallo de su instalación, no del inmueble.
A día de hoy ni siquiera me han entregado el material pendiente de ninguna de las dos puertas. He reclamado sin descanso por todos sus canales (ticket 6576190, correos al asesor responsable del proyecto y chat de atención al cliente), y la respuesta ha sido siempre la misma: promesas de contacto incumplidas, “se escala”, respuestas evasivas y una descoordinación total entre la tienda y la empresa instaladora subcontratada. Me prometieron contacto en 24 horas y pasaron 48 sin que nadie se comunicara conmigo. Además, cuando reclamé el defecto de la puerta del baño, intentaron trasladarme la responsabilidad a mí.
Esta demora mantiene paralizado el resto de las obras de mi vivienda.
Ante la falta total de solución, he presentado reclamación oficial ante la Dirección General de Consumo de la Comunidad de Madrid (registro nº 86/653963.9/26).
Solicito que Leroy Merlin complete de forma inmediata, y con fecha cierta, la entrega del material pendiente y la instalación correcta y definitiva de ambas puertas. De no cumplir, me reservo el derecho a encargar la terminación de los trabajos a un tercero a costa de Leroy Merlin, reclamando el coste real que ello suponga, así como los perjuicios derivados de la paralización del resto de mi reforma.